The Wombats hacen que Madrid bote

THE WOMBATS

LUGAR: Sala Joy Eslava, Madrid

FECHA: 22 de mayo de 2011

Ayer era un domingo complicado por el panorama político y social y el ajetreo que rodea a estos últimos días. Al margen, The Wombats son uno de esos grupos que nos devuelven la fiebre teenager sin hacerlo mal.

Así, anoche, Joy Eslava se llenaba de chicos esperando botar (que no votar) mucho y muy bien con los de Liverpool.

Pasadas las 21.30, los tres Wombats saltaban al escenario para una sala a pedir de boca con Our Perfect Disease, Kill the Director, School Uniforms, Techno Fan, Jump int0 the Fog, 1996, Moving To New York…

Acompañados de sus temas más sonados y haciendo especial hincapié en ese último trabajo que presentaban hace unos meses, The Wombats Proudly Present This Modern Glitch (2011), los chicos consiguieron que más de uno se olvidase de lo que pasaba fuera.

A pesar de la poca profundidad de algunas de sus letras y de tocar un estilo bastante común entre los grupos dirigidos a un público más joven, consiguieron mover a más de uno que no se lo esperaba. Las chicas enloquecían, los chicos saltaban sin parar y entre tanto sonrisas y buen gusto. Un ambiente muy tranquilo y muchos coetáneos dándolo todo en la arena de la sala. Excepto por un par de idas de ruido, The Wombats sonaron a The Wombats logrando que, algunos de nosotros, recordásemos a Blink 182 en sus buenos tiempos.

Sin duda divirtieron, y es que bueno, ese ha sido siempre el cometido de Matthew y los suyos. Por cierto, esto pasa pocas veces pero el batería hablaba español casi perfectamente, sorprendente ,y el cantante (Matthew) lo intentaba, construyendo frases como “Madrid me pone” para el deleite de los fans.

Pelos descolocados al más puro estilo The Jesus and Mary Chain, chaquetas de colores, muñequeras, zapatos a juego y algún que otro adulto en la sala fueron los matices.

The Wombats se despidieron definitivamente con ese Let´s Dance to Joy Division que tantas veces hemos bailado y, como no podía ser de otra manera, esperamos y celebramos mientras agitábamos las manos. Eso sí, a las 10.30 todos a casa que era domingo y hoy había clase.