The Wave Pictures, impecables en la Sala El Sol

THE WAVE PICTURES

Fecha: Martes 16 de abril de 2012

Lugar: Sala El Sol

Foto: Foto cedida por Heinekenpro.com, fotógrafo: Isabel Sánchez

Da igual las veces que haya visto a The Wave Pictures. Siempre es como la primera. Da igual las veces que hayan aparecido y cómo lo hayan hecho. Todas han sido y, predigo, serán impecables.

La fórmula está bastante clara. Tres tipos sencillos, amantes de la música, consumidores de música, con talento y dotados de una sensibilidad especial para describir situaciones cotidianas. Si tienen que ver con amor, más. Se reúnen, graban discos y tocan en directo. Lo que tiene que ser. Sin aditivos, ni edulcorantes. Ni amarguras, ni realidades ficticias. El resultado, señores, por mucho empeño que pongan algunas lenguas en describir su carrera como descendiente, es indiscutiblemente extraordinario.

Ahí estaban, una vez más, Tattersall (que cada día se parece más a Thomas Turgoose, perdón), Franic y Jonny, presentando sobre el escenario de la Sala El Sol Long Black Cars (Moshi, Moshi, 2012). Su último LP.

Este nuevo disco, grabado el pasado verano en Nueva York, y que continúa con la prolífica carrera discográfica de la banda inglesa, no ha sido acogido quizá como se esperaba por buena parte del público. Pero lo cierto es que, esta banda (más cercana al blues y al rock en cuanto a preferencias, recordando aquellas declaraciones de David T.) se toma enserio su trabajo. Y eso es lo que hacen, trabajar.

Trabajar y fabricar canciones bonitas para contar historias, como decía antes, cercanas a situaciones que conocemos o momentos, en la mayoría de los casos, escenas de amor en las que uno tiende a pensar cuando le ataca “echar de menos”.

Ellos son sencillos, y esto es lo que pasa cada vez que se acercan a un micrófono: Stay Here & Take Care of the Chickens, Spaghetti, Eskimo Kiss, Instant Coffe Baby, Strange Fruit of David (público cantando incluido), Come on Daniel, Little Surprise, Never Go Home Again y I Love you Like a Madman (que terminó por levantarnos a todos) fueron algunos de los temas que sonaron el pasado lunes durante la noche. Con canciones tan directas y tan, sorprendentemente, mágicas es complicado no llevarse al público en un bolsillo. Más aún si todos han escogido estar ahí. A pesar de ser un lunes, a pesar de lo que se alargaba. Que se alargó.

Si hay algo que se aprecia con el tiempo es que The Wave Pictures ya no son aquellos chicos recortados, vergonzosos, algo cohibidos y centrados en volcar, hacerlo bien y regresar a casa satisfechos. Esa es la última sensación que se recoge en sus directos. Aunque siguen pareciendo transparentes, lo que no resta atractivo.

Nosotros, mientras tanto, nos dejamos mimar. Dejamos que nos hablen sobre cómo podemos sentirnos, o que nos recuerden hasta donde se repiten las experiencias. Porque son los mejores haciéndolo. Y es sencillamente genial. Como tal nos lo tomamos.

Volverán las oscuras golondrinas y The Wave Pictures para recordarnos que no estamos ni tan locos, ni tan solos.