The Vaccines en Madrid: Un regreso esperado

The Vaccines - Crazyminds.es

Aunque el día estaba de perros, bien merecía acercarse por la La Riviera la pasada noche de viernes a ver lo que podía pasar.

Siendo especialmente honesta con nuestros lectores, mis expectativas del concierto eran un poco bajas, más de lo habitual. Había visto a The Vaccines tres o cuatro veces, siempre en el marco de un festival y tenía la amarga sensación de que toda la potencia se quedaba en el estudio, siendo un grupo flojo en directo. De hecho, muchos grupos sufren ese anquilosamiento y es difícil encuadrarles fuera de un festival, triste pero cierto.

Tan solo quería quitarme la duda de la cabeza viendo a los de Londres en sala ya que considero que es el entorno perfecto para que los grupos muestren lo mejor de si mismos. Además, venían a presentar English Graffiti dos años después de haberse lanzado, pero bueno, les perdonaremos ya que a cambio, han sido generosos en fechas, ofreciendo un total de cinco conciertos en España.

La noche la abrieron Rural Zombies que tras este nombre tan poco comercial, se esconden teclados y sintetizadores por doquier y mucho genio. Los chicos de Zestoa tienen marca propia encumbrando el nuevo sonido que llega del Páis Vasco gobernado por bandas como Belako o Grises, que son de la misma ciudad. En resumen, nos gustaron mucho, os los recomendamos.

Sin desmerecer a estos últimos, el público ansiaba a ver el directo de los londinenses, que, tras hacerse de rogar cinco minutos, salieron en escena abriendo con una de las canciones que aparecen en su último largo: Handsome. La secuencia se alargó con Teenage Icon y Ghost Town lo que ya presagió que venían a dar mucha caña.

Aunque el micrófono de Justin no se oía muy alto, sonaron muy bien en general, especialmente la batería, con el peso predominante que se merecen. Una de las grandes sorpresa fue que estaban desatados en el escenario, sueltos y con mucha interacción hacia el público. Nos sorprende porque las últimas veces que les habíamos visto en vivo parecían algo fríos, en esta ocasión se salieron del molde (excepto el bajista, que se salió en el último minuto tirándose al público pero sin pesteañear los noventa minutos previos) y estuvieron especialmente amables con la audiencia, que cabe mencionar que el público estuvo explosivo.

Volviendo al setlist ofrecido, calcado al resto de la gira actual, siguieron con Dream Lover, también extraído de este último trabajo de estudio y que se sale un poco de la línea habitual de sonido de la banda y que bordaron en directo. Recuperando temas antiguos, retornamos al 2011 con Wetsuit aunque duró poco ya que rápidamente volvieron a la actualidad con Minimal Affection. Una de las mejores interpretaciones la tuvieron con Blow It Up donde la banda estaba muy entregada porque todo el mundo coreara con ellos y disfrutara de la canción.

Otro de los grandes momentos fue cuando en unas de sus canciones más coreadas e identificables, Post Break-up Sex, tuvieron el detalle de subir a un joven a tocar la guitarra con ellos. Desde aquí le queremos decir a Roberto que tendrían que ficharte, ¡Estaba totalmente integrado!

Aunque el concierto fue muy breve ya que duró una hora y media (estamos malacostumbrados a los directos de más de dos horas), tuvieron tiempo para tocar Melody Calling, de su EP homónimo. Al menos todos los fantasmas que teníamos horas antes, desaparecieron gracias a estas interacciones.

La fase final vino liderada por canciones por la enérgica Give me a sign, Wrekin’ Bar o la maravillosa I always Knew, posiblemente su mejor canción sin que ellos lo sepan, con esos coros tan años 50.

Por supuesto el pelotazo If you Wanna no podía faltar y más tras haberos radiado durante un verano entero siendo canción de anuncio. Los bises se los reservaron para No Hope, tocada por Justin en acústico, All In White y el cierre final con Nørgaard, donde no podíamos parar de bailar.

Aunque fue un concierto muy breve(tampoco sus canciones son muy largas), creo que supieron demostrar con un puñado de canciones que son mucho más que una banda socorrida para festivales y que sus canciones, auténticos himnos de diversión y evocando al ansiado verano, pueden perdurar en el tiempo. La ejecución fue muy buena y nos alegramos de habernos reencontrado con The Vaccines para despejar incógnitas sobre su directo, que fue vibrante y lleno de vitalidad.

Gracias por romper el cliché.