The Raveonettes: ‘La perfecta banda sonora de invierno para escuchar en primavera’

THE RAVEONETTES

FECHA: 3 junio 2011

LUGAR: Sala Bikini (Barcelona)

Han vuelto y han vuelto a hacerlo. Los daneses han vuelto a hacer estremecer a Barcelona al son de sus guitarras. Y es que The Raveonettes han paseado su música incontables veces ya por los escenarios de la Ciudad Condal, donde tienen fieles seguidores. Incondicionales al sonido elegante y sofisticado de la banda, pero demasiado pocos, fueron los que se reunieron esta vez para verles, todo sea dicho de paso. Pues el aforo fue bastante más reducido de lo que se merecen esta pareja venida de Dinamarca.

Parece que, a diferencia de sus anteriores trabajos, su último disco Raven in the Grave no ha calado lo suficiente y ha pasado desapercibido para el gran público. Quizá ahí radique la razón de esa falta de aforo. Tampoco la crítica lo acogió con demasiado entusiasmo. Pero atentos, porque a pesar de que puede pasar inadvertido e igual para muchos no sea su mejor trabajo, el Raven in the Grave es un disco MUY pero que MUY digno que, además, gana con el directo y crece a medida que lo escuchas.

Raven in the Grave es, a grandes rasgos, un trabajo más oscuro, lóbrego y quizá algo más denso que el resto de sus discos. Menos alegre y agresivo que los anteriores, contiene melodías, en las que las verdaderas protagonistas siguen siendo las guitarras y donde la voz de Sune Rose aparece más de lo habitual, creando atmósferas espesas, con brumas, con niebla y que nos presentan a unos Raveonettes más melancólicos y un tanto más afligidos, pero que no pierden esa elegancia que tanto les caracteriza.

Un disco, en definitiva, de aquellos que gustan a los más sibaritas. Sólo hace falta ver como definían su disco Sharin Foo y Sune Rose: ‘Este es el primer disco de The Raveonettes en el que no están nuestros característicos arreglos de percusión al estilo surf. Ninguna de las canciones es especialmente luminosa. Es un disco oscuro, pero no deprimente o gris. Es la perfecta banda sonora de inverno para escuchar en primavera’.

Y es que parece incluso que la meteorología haya querido acompañar a la banda estos días para hacer de esta afirmación toda una realidad. Por un rato los daneses han vuelto a traer el invierno, odiado por muchos, pero adorado por muchos otros inconfesos, a la sala Bikini y también a la ciudad de Barcelona y aun así han creado una atmosfera de lo más cálida, suave, íntima y agradable. Nos han mostrado canciones en las que puedes acurrucarte, creando ecosistemas un tanto mágicos.

Pero  los  inocentes, tranquilos y delicados sonidos de su último disco también se trenzaron la noche del viernes con los desgarrados acordes de guitarra de temas de antaño, que no podían dejar de sonar, como su mítico Love in Trashcan. También sonaron Heart of stone, Dead Sound o el Lust. Y se recuperaron el Noisy Summer, My Tornado y Attack of the Ghost Riders de sus primeros discos, donde se pusieron al límite las guitarras, recordando sus primeras visitas a la ciudad y haciendo énfasis en la que tuvo lugar en el Primavera Sound de 2004.

No podían terminar mejor que retomando su último disco y despidiéndose con el suave tema My Time’s Up mientras los decibelios de las anteriores canciones todavía corrían por nuestras venas.

Así los daneses tejieron un set list igual algo corto donde faltaron ‘temazos’ para fans incondicionales, en el que mezclaron la suavidad y la oscuridad de su último disco con la electricidad casi hipnótica de sus primeros trabajos, mucho más agresivos.

Discretos eso sí, pero encantadores, casi sin mediar palabra con el público, pero agradeciendo su presencia en todo momento, ofrecieron un show en ‘petit comité’ en el que quedó claramente demostrado que siguen sonando igual de bien que siempre y que su último disco, tan poco apreciado por el gran público y también por la crítica, mejora en el escenario. Demostraron que de un disco ‘mediocre’, aunque cabe aclarar que no para todos, sacan a relucir un directo de lujo. Que no es una sorpresa, siempre que venga de la mano de estos daneses, por otra parte.

The Raveonettes continuaron su viaje por nuestro país y llevaron a domicilio y en plena primavera su particular ‘banda sonora de invierno’ a golpe de guitarras sofisticadas a los escenarios de Murcia y Madrid durante este pasado fin de semana.