Surfin Bichos y Los Planetas incendian una fría noche albaceteña

SURFIN BICHOS

Durante la Feria de Albacete es muy raro que no haya una noche en que para salir hacia “los redondeles”, deba ser necesario sacar del armario una chaqueta o incluso una chupa de cuero que nos permita caminar sin preocuparnos de los rigores del clima manchego. Este año la noche que nos señalaba el inminente fin del verano coincidía con el concierto de Surfin Bichos y Los Planetas en los Ejidos de la feria.

A la entrada del recinto comenzaban a aparecer algunas de las caras más conocidas de la ciudad, chanantes, presentadores, diseñadoras, etc. Estaba claro que era una cita muy especial, y es que la vuelta de Los Planetas a la ciudad tras dieciséis años junto a la resurrección de Surfin Bichos no pasaba desapercibida para nadie y el concierto era el lugar donde debías estar si eras o creías ser alguien destacado en la capital del llano.

Pasadas poco más de las diez comenzaron Surfin Bichos su actuación desgranando su enorme álbum y la razón por la que han vuelto a la carretera, el enorme álbum Hermanos Carnales. Alfaro y los suyos se mostraban muy animados y ya en el segundo tema el cantante declaró su alegría por estar de nuevo en casa. Sin embargo, durante los primeros temas parte del público todavía no estaba centrado en la actuación y seguía declarándole al conocido de turno lo bien que le va el trabajo en Madrid y como la feria es sagrada y siempre vuelve.

Hey Lázaro, Abrazo en un terremoto, Mis huesos son para ti, entre otras, fueron apareciendo una tras otra interpretadas por el cuarteto habitual que, sin embargo, no contaba en los teclados con Isabel  León, como sí que hiciera en la primera venida de la banda allá por 2006.

Ahora ya sí con el público atento a los movimientos de la banda, Alfaro y compañía fueron desgranando los temas de más peso, y una introvertida En otoño dio paso a Fuerte Mi hermano carnal, que al fin, hizo saltar a buena parte del público que tardó más de lo esperado en entrar en calor.

El final de una quimera, Rifle de repetición y Gente abollada fueron el colofón a la actuación de Surfin Bichos, a los cuales no se les puede reprochar nada sobre el escenario, están en forma, tienen un gran sonido pero, a pesar de ello, no generaron la magia que una ocasión así merecía, a pesar de no ser ellos los culpables.

Salieron Los Planetas al escenario abriendo con Islamabad, tema de apertura preferido de los fans para esta gira. Como destacó Jota al comenzar, hacía muchos años que los granadinos no tocaban en Albacete. Así pues, ante un público en gran parte dividido entre canosos y quienes desearían esas canas, la banda comenzó a desgranar la parte más lisérgica de su última etapa con Seguiriya de los 107 faunos o Ya no me asomo a la reja, temas que en directo suenan enormes, crecen, y que finalizan con una perfecta explosión de sonido que hace que la banda haya dejado muy atrás los tiempos de sus irregulares directos. Mientras caían poco a poco sus temas más recientes y de su Zona temporalmente autónoma, comenzaron a aparecer las canciones imprescindibles de siempre, Corrientes circulares en el tiempo, Parte de lo que me debes, y mientras tanto, el cantante seguía aferrado a su guitarra cosa que hizo gran parte del concierto, una situación en la que se le ve bastante cómodo.

Tras Amanecer comenzó el bombardeo de clásicos, donde la tríada Santos que yo te pinté, Segundo premio y Un buen día fue recibida ya con un público totalmente rendido, en una actuación en la que los músicos funcionaron  a la perfección , aunque imposible no mencionar a Eric en la batería reinventándose una y otra vez. David y Claudia junto a Jose y yo hizo recordar a buena parte del público que esas canciones las llevan escuchando desde hace muchos muchos años.

Ijtijad y la brillante Espíritu olímpico marcaron la parte final del concierto donde ya aparecieron los clásicos de despedida , Alegrías del incendio y De viaje para, tras aparecer dos veces, finalizar con una luminosa Deberes y privilegios que puso fin a una noche en la que Los Planetas volvieron a dejar claro que son la mejor banda nacional y que ellos son los únicos que están por encima del bien y del mal.