Stone Roses en Wembley: El culto a la resurrección

THE STONE ROSES - CONCIERTO EN WEMBLEY LONDRES

El termino geezer en inglés viene a describir al típico hombre chulo, que le gusta ir al bar a ver los partidos de fútbol y tiene pegada a la mano siempre una pinta de cerveza. Por norma los geezers se reconocen fácilmente entre ellos, son ya adultos y les encanta cantar canciones de fútbol en cualquier momento. Un lad en la cultura urbana británica es un geezer con más estilo pero que no pierde ocasión para quitarse la camiseta en cuanto puede. Normalmente son de más temprana edad y les encanta asistir a eventos multitudinarios donde se exaltan con facilidad.

Pues bien, ir a un concierto de los Stone Roses en Inglaterra es estar rodeado de geezers y lads en todo momento, sobre todo a las afueras del estadio de Wembley (icónico lugar) donde no faltaron los gritos, amago de peleas, cervezas, whisky y canciones, muchas canciones. En cuanto uno entiende dónde está, es posible pasárselo muy bien con ellos, porque normalmente, son buena gente con unas cuantas copas de más.

La banda de Manchester iniciaba este pasado sábado una pequeña gira británica donde, aparte de Londres, visitaría Leeds y Glasgow unos días después. No sabemos muy bien cuáles son los planes de la banda, sobre todo desde que sacaron el single All for One el año pasado. No parece que estén trabajando en un álbum de larga duración y su mini gira parece más destinada a recaudar billetes que a otra cosa. Eso sí, nadie puede dudar que son una banda de culto. Era imposible contar el número de personas, mayores y jóvenes, con sombreros a los Reni (batería de la banda) o camisetas con su ya famoso logo con limones.

Entramos en el estadio para ver a Blossoms, teloneros de lujo esa noche. La banda liderada por Tom Ogden también proveniente de Manchester resulta un aire fresco en la música indie británica. Su voz es exquisita y recuerda por momentos a Brett Anderson, cantante de Suede. Las canciones están llenas de melodías pop con guitarrazos momentáneos y una buena base de teclado y órgano que le da un aire más ochenta a la banda. No deberíais perdéroslos en el FIB.

Cerca de las 9 de la noche salen al escenario los Stone Roses y Mani al bajo empieza a tocar las notas de I Wanna Be Adored. Como era de esperar el público se volvió loco. La canción de inicio del concierto y también del primer disco de la banda demuestra que la base rítmica esta en forma. Mas canciones del catálogo prematuro de la banda como Elephant Stone o la más desconocida pero igual de favorita Sally Cinnamon continúan con la fiesta en Wembley. Los primeros 45 minutos de concierto sirven para escuchar las canciones menos conocidas de su álbum de su álbum de debut como Mersey Paradise o Shoot You Down.

John Squire, guitarrista virtuoso de la banda, empieza a calentar motores con su riff en Waterfall y cuya letra pega bastante con la historia de la banda (“She’ll carry on through it all, She’s a waterfall”). No olvidemos que esta banda ha tenido que superar años de sanción sin poder sacar nada a la venta a principios de los 90 por intentar desligarse de su discográfica en el momento y años después en  1995 la banda se separó creando un conflicto que parecía nunca se resolvería entre Brown y Squire.

La noche se deja caer sobre el emblemático estadio de Wembley y uno piensa para sí mismo que todavía quedan muchas de las canciones más famosas por tocar. Y así es como empieza el sprint final, que no es otra cosas que un temazo tras otro. Fools Gold provoca una pequeña rave entre la multitud con ese aire tan funk de la canción. Tras casi 10 minutos de baile prolongado suena All for One, ultimo single de la banda que suena fenomenal en directo y donde Squire vuelve a mostrarnos sus cualidades melódicas con la guitarra. Love Spreads sube el volumen y la guitarra gana distorsión mientras Brown desprende amor hacia un público entregado. En este momento se ven imágenes por las pantallas de Mani al bajo empezando a poner cara de cansancio. Es solo una impresión, porque su bajo suena más fuerte que nunca.

El final del concierto comienza con Made of Stone, donde se produce el mayor singalong de la noche en el estribillo (“Sometimes I fantasize…”).  Manos en alto y sonrisas acompañan la canción, como si hubiésemos ganado la copa del mundo. El estadio es una celebración y She Bangs the Drums certifica que a pesar de la escasez de actuaciones en directo, la banda está más en forma que nunca.

Ian Brown parece estar disfrutando el momento. Siempre le ha gustado que las miradas estén fijas en su persona. Su voz ha perdido fuerza, pero esa nunca fue su mayor virtud. Se presenta en el concierto envuelto en su aura de intocable y decide dedicarnos uno de los mayores éxitos de la banda: “This is the One, from me to you”. La letra de este tema siempre me entusiasmó y la recomiendo para cualquier alma cándida que esté enamorado de alguien (“This is the one I’ve  waited for”).

Reni tiene su momento de gloria cuando le dan el protagonismo entero para un pequeño solo de batería que enlaza con el inicio de I Am the Resurrection. Vuelve la locura al estadio que sabe que esta es la última vez que podrán escuchar en directo a la resurrección que representan estos Stone Roses por un indeterminado periodo de tiempo. Hemos sido casi 90.000 personas abarrotando el estadio y la mayoría de nosotros nos quedamos hasta el final, aun sabiendo que no habrá bises, porque una vez la luces se encienden nos ponen en los altavoces otro de sus últimos temas: Beautiful Thing. Por unos 10 minutos, la gente siguen en el estadio bailando y tengo un padre de familia al lado mía que me da su opinión: “Para mí están Pink Floyd, The Jam y los Stone Roses”. Eso da una idea de lo que representa esta banda para los británicos. Personalmente preferiría haberlos visto en un lugar más reducido, donde creo que su música podría haber tenido más impacto pero claro, es que solo tocan 3 veces al año.

Nos volvemos a casa con una sonrisa. Hemos eliminado a los Stone Roses de esa lista de bandas que hay que ver antes de que no haya posibilidad de hacerlo. De camino al metro hay más cánticos de nuevo y un servidor se anima con Don’t Look Back in Anger. Sienta bien ser un geezer por una noche.