SOS 4.8. Día 2. Un cierre de paso a la primavera

FLAMING LIPS

Foto: Equipo Helmet

Día 2. ¿Despejado? No. Lluvioso. Tardío. Uno de esos días en que te levantas tarde, comes tarde, tomas algo y entras al recinto, casi en silencio para ver a Yuck. Primer grupo de la tarde. Después de haber pasado por el escenario Son Club nombres como Dani Less (Independance Club) o Virginia Díaz (180º Rne3).

 

Yuck abrían el escenario Estrella Levante con energía. La que no teníamos nosotros. A las 19:30 de la tarde el lleno es complicado, más siendo el segundo día, pero fueron ellos quienes atrajeron al público hacia el escenario. Desde luego.

 

Parece que vuelvan los noventa, y que no os moleste (a mí seguro que no, vamos). Los de Londres consiguieron recrear una atmósfera de ruido y lluvia fantástica para iniciar la noche. Entre movimientos de cabeza abandonados y ojos cerrados-ojos abiertos, nos preparábamos ya para lo próximo.

 

Y lo más inmediato era Bigott en el escenario Estrella, solapado con Matthew Herbert en el Auditorio. ¿Qué hacemos? Opción A: Bigott. Momento en el que tus preferencias te dejan solo y te pegas al público, bailando casi tanto como el propio Bigott. Y su banda, por favor.

 

La verdad es que después de leer alguna entrevista uno se sorprende de que alguien que dice no esperar “nada de nadie durante los directos, ni fuera de ellos” y que, en realidad, es bastante nihilista en sus afirmaciones, parezca estar divirtiéndose tantísimo con lo que hace. Vale, uno puede disfrutar sin más, pero cuando no se espera nada tampoco se desprende. La realidad es esa. Así que suponemos que a lo mejor sí estuvo algo receptivo con todos los que ponían cara de estar pasándolo en grande. Porque Bigott, señores, no tiene nada que envidiar a Matthew Herbert. Alguien tenía que decirlo.

 

Por supuesto, luego Miqui Puig y la Original Jazz Orquestra, visita obligada, NO. (Eso era una broma) En realidad nos volvimos a juntar, ya sí, para mentalizarnos de lo que estaba a punto de pasar. Pegados a la torre frente al escenario Estrella. Unos minutos y… Mogwai. Cómo decirlo sin que suene más obsceno que Jarvis Cocker sobre el escenario… Mogwai saben hacer lo que hacen casi tan bien como nosotros quedarnos como nos quedamos: embobados. Porque vale, no es un concierto para ponerse a saltar de furor, pero este existe. De hecho lo hubo y todos lo vivimos. Dejarse llevar cuando suenan maravillas como White Noise o Rano Pano, ambas incluidas en su último trabajo Hardcore Will Never Die but You Will (Rock Action Recs / Sub Pop, 2011), es un ejercicio obligado. Gracias Escocia.

 

The Flaming Lips fueron los siguientes invitados. Lo de los Flaming Lips tampoco es ni medio normal. 1. Ya sabemos que tienen ideas arriesgadas y conceptos artístico-musicales bastante personales. 2. Sabemos también que les gusta concebir el todo como la suma de las partes. Y 3. En lo que a su música se refiere, está claro que no sabemos nada. En torno a esos tres puntos básicos de no-comprensión giró el concierto. Un directo completo, quizá algo corto. Do You Realize? fue la última canción. Y yo no la hubiera cambiado de lugar.

 

Después, Love of Lesbian, que no (también era una broma). La Casa Azul fue el siguiente grupo, en el Escenario Jägermeister. Tampoco es que sea un grupo para tomarse muy en serio, pero bueno, Love of Lesbian tampoco y Guille Milkyway es una manera de asegurar diversión.

 

Después del recital, genial por cierto, de baile pop que hubo frente al escenario Jäggermeister, los brasileños CSS terminaron de calentar motores para el resto de la noche. Con un directo enérgico, escuché a alguien decir que habían perdido, no pude imaginármelos en cualquier otro momento, todavía mejor.

 

Claro que los años pasan para todos. Pero bueno, bailamos durante horas. Prueba evidente de que no estuvo nada mal. En realidad ese fue el cierre de conciertos. A partir de ahí nos sumamos a la masa de Dj´s al Valls final, ya saben.

 

YALL pusieron el broche. Y luego visita al Doce y Medio. Ahí dejamos el resto de energía. Bueno, ahí y durante la caminata a casa mientras hacíamos balance. Esas conversaciones son casi el motivo del viaje. Despedimos así el primer festival de la temporada, SOS 4.8.

 

Bienvenidos al lunes. Murcia, ¡qué hermosa eres!