Santander Music: Un punto de inflexión con grandes dosis de calidad

CRYSTAL FIGHTERS - VIDALA FOTOGRAFÍA

Parece que el Santander Music en la edición del 2015 ha encontrado un punto de inflexión. Aunque no estemos hablando del mejor cartel que haya contado el festival, la atmósfera que se respiraba era ideal para un festival veranigo, con su zona de chill out que ha sido un tremendo éxito y con un cartel de “SM” iluminado que se convirtió en uno de los principales reclamos de su última edición, en la que muchas personas se fotografiaban como principal punto de recuerdo para las redes sociales.

Jueves 30

El día comenzaba con la actuación de Black Yaya, que fue un rotundo éxito para aquellos amantes del folk. Presentando sus nuevas canciones consiguió llevar al público a su aura personal, y como no, con pequeños guiños a su pasado, Herman Dune, lo que fue todo un acierto. Quizás para el francés hubiera hecho falta la ayuda de más profesionales, pero la verdad es que para abrir esta edición del Santander Music no se podría pedir nada mejor.

Para seguir sumando puntos, la siguiente actuación fue la de Supersubmarina, que la verdad es que con poco que hagan, su directo siempre será un notable. Era el punto fuerte del día y la verdad es que no dejaran pasar la oportunidad de demostrar el porqué de ello. Los de Jaén agradecieron la noche que se les dio en la noche del jueves para ser uno de los MVP del festival, y es que hasta la luna se convirtió “en su principal foco para su actuación”, como dijo el cantante y líder del grupo, Chino. Y como no, Arena y Sal sirvió para hacer el símil con la localización del festival, justo a pie de playa. Tanto la voz como el instrumental sonaron perfectamente y se agradeció a lo largo de todas las jornadas del festival norteño.

Carlos Sadness se dejó ver en el recinto durante los últimos minutos de Supersubmarina y la gente se abalanzaba sobre él para fotografiarse; la verdad, es que fue su mejor momento. Y es que su directo no es que sea su fuerte, ya que cambia demasiado el registro, convirtiéndose en momentos hasta en aburrido, todo lo contrario de lo que se podría ver en el escenario. Menos mal que a su rescate para cerrar la noche del jueves apareció después LA, que quizás por el “bajón” anterior, se convirtió en un señor concierto, y probablemente sea un grupo que debería tener mayor repercusión en nuestro país. Hits como Hands nunca fallan a la hora de la verdad.

 

Viernes 31

Niños Mutantes llegaban a Santander para abrir la jornada del viernes, y se desvirgaban en la capital de Cantabria. Y menuda manera de hacerlo los de Granada; su concierto fue inmejorable, con Como yo te amo como clímax de su directo en la tarde noche. Después le llegó el turno a los favoritos de mi cartel, en lo que a grupos pequeños se refiere, y Satellite Stories dejaron el listón bastante alto. Los finlandeses fueron todo adrenalina con su directo, y a aquellos pocos que no bailaran les contagiaron de su pop facilón, sobre todo con una de sus canciones más famosas, Kids Aren’t Safe In The Metro, e incluso llegando a tocar canciones de manera lenta, pero poco duró eso.

La Roux se presentaba como una de las mejores bandas del cartel, y si triunfó entre los sardiners, fue más por nombre y canciones que por directo. Hubo algo que todo el mundo notó, y es que su directo fue más playback que actuar; Eleanor Jackson intentó ser en el escenario una diva pero se quedó a años luz de ese término. Vale que canciones como In For The Kill o I´m Not Your Toy de su pasado fueron un éxito, pero es que las canciones de su último álbum no consiguieron en muchos momentos diferenciarse entre ellas. Pero no todo es negativo, y es que Bulletproof es un hit de cualquier manera; es difícil conseguir que suene mal tal canción.

Dorian fueron uno de esos conciertos que todos lo que pudieron ir a verles lo recordarán durante mucho tiempo. Y es que los de Barcelona tiraron de todos sus hits, y la verdad, es que la lista es muy grande. Los amigos que perdí, A cualquier otra parte o Tormenta de arena hicieron cantar a todo aquel que estuviera por la zona aunque sea una frase. ¿Quién no les ha escuchado alguna vez en los últimos diez años que llevan en activo? El mundo de la música cambia, pero los catalanes siempre tendrán un sitio, por algo será.

Y para cerrar este último día, le llegaba el turno a Is Tropical. Es una pena que se trate de un grupo con dos canciones buenas y una canción demasiado buena, porque por momentos el concierto se hizo pesado, sobretodo si una de esas buenas ya suena desde el principio Lover’s Cave. Hubo que esperar mucho tiempo para escuchar su mega hit Dancing Anymore, que al final se hizo bastante corta y no hubiera sentado nada mal a los sardiners que hubiera sonado de nuevo. Es pegadiza.

 

Sábado 1

Último día del festival y uno de los mejores grupos (anticipado en la previa del festival) reventaron por todo lo alto las expectativas de los siguientes que tendrían que subir al único escenario. Y es que el concierto de Belako cogió a algunos por sorpresa por su calidad e incluso a los más previsores. Dudo mucho que en alguna crónica de este festival no haya palabras de grandeza para los del País Vasco. Supongo que poco les quedará ya por demostrar para ser cabezas de cartel en algún festival nacional, que ya han pasado por festivales de la talla del BBK.

Le llegaba después el turno para Xoel López, quizás de lo más flojo de esta edición del Santander Music. Y es que si antes de ellos les pones a uno de los mejores directos que hubo en el festival, y siendo después el gran cabeza de cartel, lo que más se escuchaba era un “¿falta poco?” más propio de un coche familiar que de un festival de música. Aunque Yo solo quería que me llevaras a bailar hizo el amago de hacer levantarse el público, no fue más que un espejismo, así que la verdad es que paso con más pena que gloría en Santander.

Y le llegaba el turno al gordo del cartel, Crystal Fighters, que llegaban cuatro años después a Santander, arrasando en esa edición de 2015 con un superlativo I Love London que este año no sonó igual. Es obvio que todo el mundo se sabía todo el repertorio de canciones, desde I Follow, hasta LA Calling, pasando por At Home, Plage o la romántica Bridge of Bones. Nadie lo recordará como el mejor concierto de sus vidas, y quizás las expectativas estaban altas, pero el escenario se vino abajo por los artistas y el público se vino arriba; la conexión entre ambos lados que separaban la valla era perfecta. La única pega que se podría poner era la hora de actuación, casi dos de la mañana, aunque a nadie le importó.

Y con ello, se llegó al final de una nueva edición del festival, quizás faltaba nombre, pero sobró calidad por todos lados. Se preveía como una edición bastante floja, pero al final salió a flote, y viendo otros festivales que había en el mismo momento, como el Arenal Sound y sus problemas, la cosa es que el Santander ha ganado muchos puntos.

Foto: Vidala Fotografía/Santander Music