Rocky Votolato presenta “Television of Saints” en Madrid. Sin disfraz.

ROCKY VOTOLATO

Fecha: 17 de abril de 2012

Lugar: Sala Siroco (Madrid)

Después de haber cubierto varias fechas en nuestro país The Secret Society, acompañando a Rocky Votolato (ex. Waxwing), aterrizaban en Madrid. En la sala Siroco, para ser más concretos.

El primero en pisar el escenario, como ya hiciera el mes pasado en Joy Eslava, pero sin banda esta vez, fue Pepo Márquez.

Es bastante esperanzador ver que las historias que relata en Peores Cosas Pasan en el Mar (Gran Derby Records, 2011) gustan de ser escuchadas. El público se mantuvo en silencio. Desconocido, tan atento a las letras como los que ya las manejan a tararear o cantar acompañando.

Y así se fueron sucediendo canciones que ya deberían sernos familiares como, En la Sala del Guernica, Las Pistas Falsas Conducen al Desamor, Parte de Guerra, Suanzes (Volver a Empezar) / base de Eminem – vinilo incluido / o Cuídate, Cowboy! Para la que también tomaron posiciones Nacho Ruiz (Nine Stories) y Alondra Bentley. Además de esto, pudimos escuchar una canción inédita que se incluirá en el próximo trabajo de TSS.

Un repertorio en su sitio que dejaba paso a Seattle.

Rocky Votolato aparece en escena. Se sitúa con su guitarra y se prepara para tocar y punto. Con la voz clara y sincera. Como sus canciones. Ríanse, pero a algunos nos cuesta aguantar estoicamente una serie de canciones como estas. Ahí quietos, rectos, escuchando y tratando de parecer normales. Supongo que lo que uno espera es no terminar con el corazón encogido. Vamos, no tanto. Y Rocky lo consiguió. Es verdad que Pepo le dejó el camino abierto, pero si alguien salió de Siroco esa noche con el corazón intacto que se replantee su vida desde ya.

 

Entre silencios y aplausos, y caras erguidas al frente o al suelo, se nos venían encima la guitarra, las palabras y la armónica (cuando el anfitrión tenía a bien) de la costa oeste americana, como gloria bendita.

 

Empieza a ser común pasarse al formato acústico después de rozar el hardcore (asunto que el público se encargó de recordar un par de veces). Y la verdad, es casi una apuesta segura. Quizá porque los corazones más duros, al menos en apariencia, esconden siempre algo. Me atrevo a aventurar que, en un porcentaje alto de casos, las personas se endurecen para restringir la entrada de fealdad. Y funciona. Vaya que si funciona.

 

Entretanto, se van cultivando todas esas verdades que pueden dar a lugar a pedazos soberbios de uno mismo como The Wrong Side of Reno, Suicide Medicine, Postcard from Kentucky… Aunque lo que nos ocupaba oficialmente fuese la presentación del recientemente editado Television of Saints; White Daisy Passing, Portland is Leaving y The Night´s Disguise fueron las canciones más celebradas de la noche. Claro, resistirse a estrofas que rezan: “Caught me looking through your eyes / No I’m not doing alright / I’m just as stupid and desperate as I’ve always been / All the uselessness I write just come at me with a knife / Come cut this sickness from my mind / Help me forget about a shattered lie / Bleed my failure into something right”. No es complicado. Es de alienígena.

 

Así fue. Horas sin parar. Un repertorio largo y maravilloso para un lunes por la noche. Sin despeinarse. En la comodidad más absoluta. Entre palmas chocando y gritos, silbidos y aullidos de amor barbudo. Un placer.

 

Habrá pocos conciertos tan íntimos y tan bonitos como el de Rocky Votolato este año. Seguro.