Proyecto Waikiki. Triplete. Mezcalina Jones. Jupiter 6. Dinamita Brother

Proyecto Waikiki. Triplete. Mezcalina Jones. Jupiter 6. Dinamita Brother.

Uno. El Proyecto Waikiki nos emplaza a la sala Maravillas y nos acoge con hermosos collares hawaianos que enrollar en tu cuello. Consultemos wikipedia: “Los collares hawaianos se llaman “lei”, es la palabra hawaiana que designa a una guirnalda o corona. La noción más popular de un lei en la cultura hawaiana se refiere a un collar de flores que adorna el cuello y que se obsequia al llegar o marchar como símbolo de afecto. Este concepto se hizo popular gracias al turismo entre las islas de Hawai y la parte continental de los EEUU de los siglos XIX y XX. Los tres métodos distintos para hacer los “lei” son: atar el material del lei, habitualmente se hace con una aguja por el centro de la flor; atar cada flor de forma individual por el tallo; y por último, hacer tres cadenas distintas de flores y trenzarlas juntas. El último se reserva como muestra destacada de afecto o amor”.
Amén, ya me siento mejor, ya todo mejor.

Dos. El Proyecto Waikiki me recuerda a la iniciativa Dharma, como nombre pero esta es una idea que puedes leer o dejar al margen. No importa. La heurística del proyecto es dar visibilidad y un escenario a bandas que están germinando y floreciendo en su sonido, en aras del bienestar, la diversión y la buena música. Amén, otra vez.

Tres. El Proyecto Waikiki propone sesión triple de “garage”, fuzz, rock and roll, rastros de psicodelia y saltos descoordinados con Mezcalina Jones, Jupiter 6 y Dinamita Brother. Tercer y último amén.

Un día haremos un análisis de los grupos según los comentarios que hacen entre canción y canción. Es increíble las diferencias y particularidades de cada grupo, para rellenar los entreactos o para darles sentido. Pero hoy no. Hoy no lo haremos y eso que podríamos. Pero no. No lo haremos. Volvamos a empezar.

Uno. Mezcalina Jones. La mescalina, queridos amigos/as, es mala, no se debe consumir. Repetid conmigo: no se debe consumir. No. Bueno. Venga. Un poco. La mescalina tiene propiedades alucinógenas y la podemos encontrar en distintos productos/plantas como el peyote. Y hasta aquí la lección de hoy. Venga. Mezcalina Jones sí puede ser consumido en dosis heterogéneas. Son un grupo residente en Madrid, en formato clásico: batería, guitarra, bajo y voz y hacen un rock progresivo, más o menos stoner, con canciones que van explotando poco a poco, hasta llegar a su total expansión. Canciones estructuradas en la linea de bajo (Roberto Baltasar) y batería (Jorge Enríquez) y una sola guitarra (Gonzalo Sánchez), sobre la que se impone la voz de Rubén Armisén (que a veces baja al averno y vuelve convertido en sí mismo) y que sirvieron para encender la noche (sí o sí, no había otra), en casi una hora de saltos y sudor. También sirvió y presentar su nuevo trabajo.

Dos. Pero esto acaba de empezar. Jupiter 6 es un sintetizador mítico de la marca Roland de los años 80. Jupiter 6 no tienen ningún sintetizador (al menos en el escenario), y son un trío, doble trío hoy, con Fran Meneses (guitarra voz), Pedro Tarancón al bajo y Topo García a la batería. No sé por qué digo que es art rock. Digamos que las diferentes capas (formadas/acopladas con la pedalera) le dan un toque distintivo. Juegan con el pop, se ponen más punks, más pixies, más rythm&blues. Eclecticismo. Y un toque de clase. Se recomienda escuchar Summer 1984, varias veces, para percibir las vetas, colores y matices aquí.

Tres. Tristes tigres en un trigal. Dinamita para terminar, en formato cuarteto con la incorporación de bajo y otra guitarra. Sonando muy bien y yendo a lo que saben hacer, blues “garagero” con predisposición al baile, al choque “pogoso” y la exaltación. Sonidos sesenteros, psicodelia, velocidad, fuzz y actitud hacen de Dinamita Brother una delicia en concierto. Con la gente ya más desatada y bailando, Nacho Zugaza (voz y guitarra), Xabi(Batería y coros), Abel (guitarra) y Nico (bajo y voz) expandieron su dinamita por el escenario. Escuchen aquí.