Primavera Sound (III): de Rosalía a Grace Jones

grace jones

Foto: Eric Pamies

Último día del festival, pero con la misma buena música y sorpresas que las jornadas anteriores. Primero de todo nos fuimos al Auditori a escuchar a Rosalía & Raül Refree. Hace nada ha publicado su primer disco en solitario, Los Ángeles, llevándose muy buenas críticas y, con el directo que hizo, la joven promesa se consolidó como uno de los mejores directos de esta edición del Primavera Sound. Solamente con su voz, y la siempre excelente guitarra de Raül, fueron capaces de emocionar al público y, bien merecidos, provocar 3 minutos de aplausos entre canción y canción. Emociones a flor de piel, la magia que sale de este dueto es capaz de sanar a cualquiera.

De una de las más jóvenes artistas del festival, a uno de los más veteranos: Van Morrison. Con un poco de miedo iba al directo, no sabía que me podía esperar de una leyenda como él. Mas estos miedos fueron abatidos con los primeras temas. El artista, con total fluidez y acierto, fue cantando hit tras hit, sin cesar en ningún momento y ganándose los coros y el apoyo del público (en el que, también, se podían observar tanto niños como ancianos). Tanto cantó éxitos de los Them, cuando él aún estaba, como Gloria Here Comes The Night, y también otros de su discografía en solitario: una versión swing de Brown Eyed Girl Moondance.

Cuando acabó Van Morrison, nos giramos, y nos dirigimos hasta el Mango para bailar al ritmo de Metronomy. Una situación muy diferente a su última visita al Primavera Sound, ya que la otra vez lo programaron de madrugada. También se trata de uno de estos grupos que parecen tener la receta mágica y secreta del “disfrutar”. Sin muchos trucos de escenografía, audiovisual o luces, simplemente con su música consiguieron poner los pies de los asistentes a moverse y no dejarlos parar hasta acabar la última canción. Mención especial a la batería, que no paró de tocar, sin pausas, en casi ningún momento. Obviamente, el público enloqueció cuando sonaron temas como The Bay, la explosiva Love Letters o la mítica The Look (aunque media canción fue completamente a oscuras, seguramente debido a algún problema técnico).

Hace dos años fue Patti Smith, el año pasado PJ Harvey, este año Grace Jones. Era el turno de otra de las leyendas musicales de este año, de estas que cada vez es más difícil poder ver, una auténtica diva de los 80’s. Casi desnuda, llena de body paint, llegó al escenario como la reina que es y no paró de cantar y bailar (con sus 69 años, señoras y señores). Empezó con Nightclubbing, canción que ya marcó por dónde iría toda la balada. Realmente un concierto memorable, a la talla de la figura que es Grace Jones, con un final apoteósico con Pull Up to the BumperSlave to the Rhythm.

Y casi sin poder respirar, corrimos para llegar a tiempo al inicio de Arcade Fire. Como era de esperar, estaba lleno de gente, seguramente el concierto de este año con más asistentes. Un concierto con casi 20 canciones, en las que el público disfrutó con todo el color y buenas sensaciones que transmiten siempre los canadienses. Empezaron con una de las favoritas, Wake Up, y el público ya enloqueció en los primeros segundos. No faltaron alguno de sus temas nuevos, como el altamente bailable Everything Now, así como algunas sorpresas agradables como el Neon Bible, que no tocaban en directo desde el 2008, o In the Backseat, que no se había podido oír en vivo desde el 2010.

Después, y para descansar un poquito, nos fuimos hasta las graderías del Ray Ban para ver Wild Beasts. Poca gente en el público, es la mala suerte que se tiene en coincidir con Arcade Fire, pero ellos estaban pletóricos y su directo sonó mejor que las grabaciones de estudio (especial mención para Alpha Female, una de las mejores canciones de toda la noche). Y después, para cargar energía, nos desplazamos un poco para escuchar las composiciones frenéticas de los Japandroids; un tour de force de guitarra y batería que, en directo, era capaz de hacer vibrar hasta a los más escépticos.

A continuación pudimos vivir otro de los momentos de la noche, con el retorno en el Primavera Sound de las hermanas Haim (otro de los Unexpected que nos tenían preparados los del festival). Y qué bien entró esta sorpresa. Eran las 3 de la madrugada, pero aún y así, supieron aguantar perfectamente el recital y conseguir que la gente aún bailase sin parar. Tanto tocaron algunos de sus temas nuevos, Want You Back, como otros de su primer disco que ya han pasado a ser casi himnos del indie rock: Don’t Save MeThe Wire. Siguen en plena forma y demostrando como en directo son tres figuras capaces de comerse todo el escenario. No os quedéis solo con el estudio, si tenéis la oportunidad de verlas en vivo, hacedlo, no os defraudará.

Y cómo no, para acabar, el cóctel molotov del ritmo formado por !!! y DJ Coco, el clásico de todos los años, fue demoledor a nivel físico pero brutal a nivel emotivo. A diferencia del año pasado, esta vez la sesión preparada por el residente de Razzmatazz volvía a estar llena de éxitos que hacía que la gente no quisiese irse del recinto del Forum. Aunque solo fuese una canción, estas dos últimas horas podrían definirse perfectamente con uno de los temas que pincho: Rhythm of the Night.