Positivismo entre tú, yo y mi némesis. Cabeza + ELM

CABEZA + ELM

Cómo me jode tener razón. Me jode. He de admitir que me jode tener razón en eso del rock&roll, de las canciones. De la música. Qué coño sabré yo de la música. Que te gustan o no. Que te dicen algo. Que van de la intensidad al sopor. Pero es que tengo razón y me jode. Es miércoles y tengo razón. Y hay concierto en la Sala Juglar. Puede usted escuchar a Cabeza y a ELM, a módico precio. Por un módico precio, puede usted salir de su vida durante un tiempo no estimado. Y absorber una cerveza. Puede usted encontrar el sentido de la vida, en las pequeñas cosas. Puede celebrar el costumbrismo radical, el amor, el desamor; puede asistir a manuales de autoayuda y puede sonreír. Hay psicodelia, planes semanales, voces masculinas y femeninas. Ella son dos personas. Y canta por 3. Puedes apuntar cosas en una libreta.

Me jode tener razón, porque Cabeza y ELM es lo mejor que podía pasar hoy. ELM comienza en formación de dos, con guitarra y batería.

Menos es más.

La sencillez puede alcanzar la perfección, la “ferpección”. Hoy es miércoles. Un miércoles en Madrid, en medio de festivales, antes del añorado verano, de mandar a la mierda el trabajo, estudios, situación personal. Y encima es una despedida celebración . Un amago de despedida de Cabeza y ELM (Experimental Little Monkey) por un tiempo estimado en 9 meses (ya bastantes menos) en el primer caso y en 3 el segundo.

Lucas Bolaño se abraza un a pop-folk brillante de canciones redondas que brillan por su “costumbrismo radical” y por pasar de las manidas “exigencias de la escena musical” en canciones que crecen en atmósferas brillantes, a partir de los pedales, toqueteando con el tropicalismo y con unos ritmos suaves de batería (a cargo de Ricardo Ramos). ELM presentaba su Positivismo tropical, trabajo de 9 cortes que es todo lo que su nombre indica y no es nada de lo que su nombre indica. Puedes escucharlo aquí, si no me crees: http://experimentallittlemonkey.bandcamp.com

ELM no quiere ser ningún showman pero puede conseguirlo, sin querer. Huyendo de lo establecido para “brillar”, debería encontrar su propio foco ( a media luz) encendido en el que las canciones, a medio camino entre el folk y el folk y con especial derroche en arreglos de guitarra y en la fina ironía de sus letras. Retórica costumbrista instrumentada.

Pero hoy era el día de Cabeza. Por lo que dieron paso a su concierto. Sin irse del escenario, ya que Lucas Bolaño se puso al bajo y Ricardo Ramos a la batería. Con Toña Medina a los mandos, voz y guitarra. Con David Stephens a la otra guitarra. La línea psicodélica. Cabeza son tú, yo y mi némesis. Todos juntos.

Cabeza se muestra cómoda en el pop-psicodélico, que puede virar hacia el country con atmósferas o tomar ritmos reggae. Toña Medina marca con su voz las canciones, manejando los tiempos y las tablas, dando vida a replicantes, toros mecánicos, vaqueros aseados… Spoken word para crear un manual de autoayuda para músicos, aportaciones del público, premios a aquellos más fieles a su concierto. Cadencia, tempos marcados, western con giros a la tragicomedia, al surrealismo, al sarcasmo y a la elevación psicodelia. Gran concierto. Muy divertido. Esperemos que esta espera dure muy poco. Pueden seguir escuchándola aquí:https://cabezaband.bandcamp.com/releases

Me jode acertar, pero lo he hecho.