Pop-Kultur: Historias de un festival en primera persona

He vivido la experiencia del Pop-Kultur como un todo y hoy estoy aquí para contarlo. Este pequeño pero ambicioso encuentro musical, curado especialmente en Berlín por figuras claves de la escena artística de la capital alemana, siempre te deja un buen sabor de boca. No solo evitan el repetitivo line-up de todos los festivales de verano, aunque siempre guardan un as bajo la manga, sino que también sirve de plataforma para el talento de todos los rincones del orbe.

Aunque este año esa flexibilidad les ha costado cara, porque como dice el dicho: “Si eres neutral en situaciones de injusticia, has elegido el lado del opresor”. En este caso, la relación del Pop-Kultur con la Embajada de Israel los convirtió en target del movimiento BDS (Boicot, Desinversiones, Sanciones), cuyo objetivo es boicotear cualquiera colaboración con artistas e intelectuales israelíes así como cualquier performance artístico en Israel.

Historia hecha corta: El Pop-Kultur decidió aceptar dinero de la embajada de Israel (500€) y el movimiento BDS incluyó al festival en su campaña mundial (lee el ‘statement’ aquí). Esto trajo como consecuencia no solo una avalancha de reacciones negativas, sino que los artistas Abu Hajar, Annie Goh, Emel Mathlouthi, Hello Psychaleppo, Iklan, Law Holt, Islam Chipsy & EEK, Oranssi Pazuzu y Young Fathers, cancelaron su participación.

A pesar de los intentos del movimiento BDS por afectar el desarrollo normal del festival, el Pop-Kultur asumió las consecuencias con mucha elegancia pero sin sentar una posición clara. Siguiendo aquella filosofía de “el show debe continuar”, los organizadores pidieron disculpas por los inconvenientes y decidieron reorganizar la programación del festival para no afectar el flujo normal de actividades.

Pop-Kultur Nachwuchs

La palabra Nachwuchs podría traducirse como “nueva generación” en su significado más genérico, y es a la vez la mejor definición para este programa ofrecido por el festival. El Pop-Kultur Nachwuchs se desarrolla en el marco del festival, que este año tuvo lugar del 23 al 25 de agosto, y ofrece talleres prácticos y charlas con artistas, productores y profesionales de la música. El programa está dirigido, especialmente, a noveles músicos, productores y compositores, pero también dan cabida a otros perfiles relacionados con la industria como periodistas, managers y/o directores de videoclips.

Para participar, y obtener una de las 250 plazas disponibles, se completa un formulario online que es evaluado por un jurado de expertos. El resultado es comunicado vía email dos meses antes del festival. La participación requiere el pago de un fee de 40€ que incluye material práctico, una comida para cada día, y acceso a todos los conciertos y actividades del Pop-KulturEl programa de este año incluyó talleres con la productora Throwing Shade, con la cantante y compositora Haley Fohr (Circuit des Yeux), con Jochen Arbeit (miembro de la agrupación Einstürzende Neubauten), así como un taller especial con Native Instruments junto al rapero Black Cracker, entre otros.

 

Pop-Kultur Día 1: Neükolln vs Mitte

Aunque la selección de los talleres se hace desde la web del festival semanas antes de empezar, el proceso de acreditación se lleva a cabo el primer día (en este caso, el 23 de agosto), a partir de las 8:00 am. Si no vives en Berlín, mi recomendación es llegar a la ciudad con un día de antelación. Además de la acreditación, cada participante recibe un ticket válido para la comida del día, así como un bolso oficial con material del festival.

Este día, la conferencia inaugural estuvo a cargo de Mona Rübsamen, directora general de Flux FM. Seguidamente, se dio inicio a la sesión matutina de talleres que se extendió desde las 11:00 hasta casi las 14:00, momento en el que se puede hacer uso del vale de comida y descansar. La segunda jornada comenzó a las 15:00 y finalizó cerca de las 17:00. De 17:30 a 18:30, hubo una sesión de networking en la Soda Terrassen, uno de los espacios del Kulturbrauerei.

Este año, el Pop-Kultur cambió no solo de locación sino de barrio. Mientras que la experiencia de 2016 se desarrolló en el barrio de Neükolln, teniendo como columna vertebral la Karl-Marx-Straße (lee mi crónica aquí), en esta oportunidad, la experiencia estuvo enmarcada en el Kulturbrauerei, un centro cultural ubicado en Mitte con salas de cine, bares, salas de conciertos y hasta un supermercado. Quizás el cambio ha sido para mejor, logísticamente hablando, pero como amante y fiel visitante de Berlín, eche de menos descubrir los pequeños secretos de la ciudad mientras recorría las calles del famoso Neükolln y me deleitaba con sus joyas arquitectónicas de socialismo modernista.

En mi primera noche del Pop-Kultur Festival tuve ocasión de disfrutar de los directos de Throwing Shade, a la que además pude entrevistar esa misma tarde; los raperos británicos Gaika y la enérgica Lady Leshurr; el proyecto en solitario de Alexis Taylor (Hot Chip), y algunos minutos del show de realidad aumentada de Abra, la llamada “Darkwave Duchess”.

 

Pop-Kultur Día 2: Party hard, Work harder

Hay una frase que dice algo como “party hard, work harder“, y esta pareció ser la filosofía de los organizadores del Pop-Kultur Nachwuchs. Para el segundo día de talleres, la organización convocó a los participantes a las 9:00 am. La razón de querernos allí, adormilados y expectantes como una tropa lista para sus ejercicios matutinos, era un sorteo para ganar uno de los 10 micrófonos cedidos por Sennheiser y que se realizó minutos antes de dar inicio a la conferencia de apertura de esta jornada.

En esta ocasión, Amanda Petrusich fue la encargada de inaugurar la segunda sesión de talleres. La periodista musical, colaboradora habitual de The New Yorker, y autora de Do Not Sell At Any Price, libro acerca de coleccionistas de vinilos de 78 rpm, conversó con Martin Hossbach, uno de los organizadores de Pop-Kultur, sobre su carrera profesional y sus inicios.

Este día finalmente dio sus frutos: En la mañana participé en un taller de crítica musical con Rob Young (ex-editor de The Wire), al que solo asistimos cinco personas. Imagina escuchar anécdotas, compartir opiniones y recibir consejos a borbotones, como si bebieras directamente de la botella, de una figura clave del periodismo musical. En la jornada vespertina repetí con Amanda, quien además de adentrarnos en los detalles de su libro, compartió su opinión sobre el ejercicio del periodismo y la crítica musical.

La noche también resultó mucho más robusta musicalmente hablando. Esta jornada estuvo enmarcada por el folk embelesado de la esquiva Jessica Pratt, a la que también tuve ocasión de entrevistar minutos antes de su recital; el directo de Little Simz, otra de las promesas del rap británico y mejor conocida por su colaboración en el tema Garage Palace de Gorillaz; la reconocida agrupación francesa La Femme y el hardcore-punk de los británicos de Idles. El cierre de mi noche estuvo a cargo de Liars y de un Angus Andrews, dramático y teatral, luciendo un angelical vestido de novia y presentando los temas de su nuevo álbum TFCF.

 

Pop-Kultur Día 3: Female Facts

El viernes fue una jornada llena de datos y de intercambio. A las 17:30 el equipo de Female Pressure, base de datos internacional y red formada por más de 1700 artistas femeninas del mundo del arte y de la música, presentó los resultados de su más reciente investigación: Facts 2017, un trabajo en el que se visualiza estadísticamente la presencia de artistas femenina en la industria musical. Qué hacer y cuáles son los pasos lógicos a seguir después de entender la realidad del talento femenino, son preguntas que quedaron abiertas pero dispuestas a ser respondidas.

Después, asistí a la proyección del documental Bunch of Kunts, que a modo heroico y reivindicativo, cuenta la historia del rápido ascenso del dúo Sleaford Mods y su conexión casi instantánea con la clase trabajadora del Reino Unido. Después del documental, tuvo lugar una sesión de preguntas y respuestas con su directora, Christine Franz. La oferta musical del último día del Pop-Kultur contó con las presentaciones en directo de Arab Strap, Piano Wire en sustitución de Young Fathers, y un DJ set de Simone Butler (bajista de Primal Screen), entre otros artistas.

Ya para cerrar, y dejar de dar la chapa con semejante crónica, mi segundo año en el Pop-Kultur Festival me ha permitido identificar ciertas áreas de oportunidad:

Aunque el programa se dirige a todo tipo de profesionales (aspirantes) relacionados con la industria, el enfoque es musical en casi un 80%. Así que aventúrate aunque seas periodista y no músico. Si el taller no te exige conocimientos musicales específicos, no pierdas la oportunidad de vivir experiencias tan especiales como una sesión de cuatro horas de experimentación musical con Jochen Arbeit (Einstürzende Neubauten).

Se trata de un festival nicho, hecho por y pensado para alemanes, aunque siempre muy altruistas en su disposición de brindar espacio y plataforma a artistas de otras latitudes gracias a su colaboración con el Goethe Institute. Pero, ¿Qué pasaría si los espacios del Kulturbrauerei se llenaran de talento español, portugués, italiano y/o latinoamericano? ¿Qué huella dejaría en la idiosincrasia y mentalidad teutona, la manera en la que un mexicano produce una canción o el sentimiento que una sevillana pone cuando canta? Ojo, esto sin ánimo de caer en tópicos.

Mi intención con esta crónica es abrir un espacio de discusión. Animo a los organizadores del Pop-Kultur a considerar su espacio para la creación en otros idiomas y animo a todos aquellos músicos, productores y aspirantes a periodistas musicales que leen esta crónica, desde Madrid hasta Bogotá, a apuntarse el próximo año, a dejarse imbuir no solo por la magia que tiene Berlín, aunque la lucha por la gentrificación y la masificación turística ha empezado, sino por la riqueza de esta plataforma de intercambio musical, creativo y cultural.