Perlita. Yo perleo, tú perleas…

PERLITA

Alguien debería inventar el verbo Perlear. Yo perleo, tú perleas, él perlea, nosotros perleamos, vosotros perleáis, ellos perlean. Perlear: mover el cuerpo de forma grácil y nihilista, expandir tu cuerpo al espacio, brillar, recoger la rodilla izquierda con tu mano derecha y saltar.  El baile primigenio, el contoneo salvaje. Alguien debería inventarlo.

Perlita es una película de los años 80 sobre-producida, con efectos especiales con flúor y final feliz. Un final feliz de película, de esos de antes, en los que tras una serie de pruebas de superación que debes ir pasando para ser mejor persona, para lograr ser mejor, se produce el milagro y el horizonte se vuelve azul turquesa. Una película que te atrae, te engancha y te identifica con alguno de los personajes. Somos el quaterback, la cheerleader, somos el chico de gafas de pasta, y miedos para regalar, que triunfan en la película. Somos el baile de Teen Wolf, somos Dirty Dancing y los Goonies. Somos el video de Thriller de Michael Jackson. Somos el romance, el amor. Somos Franco Battiato. Somos Perlita.

Perlita, con la Sala Sol llena, procedió a recrear su primer trabajo lleno de cangrejos yetis y Okapis, lleno de electrónica bailable, de voces procesadas, de italo-disco traído del Puerto Santa María y aledaños, en algo consumible/bailable/admirable por el común de los mortales.

Es decir, si en teoría la propuesta en disco no es para todos los públicos, en directo no hay público que no se rinda la propuesta. Es una fiesta. Una romería. Con sorteos y concursos de teclados Casio (de donde venimos todos) en medio del concierto. Con tres participantes y votación por aplausos. Con baile y disfrute. Con contagio de felicidad. Y esto queridos amigos lectores es muy difícil.

Cangrejo Yeti, primer trabajo de Perlita, que salió este 2016, con 8 temas que incluyen Flash your ass, Romance, okapi… muestra una paleta de sonidos y capas de sintetizadores, beats sintetizados (expresados de forma analógica) y voces procesadas, que se vuelven naturales en el directo. Perlita con los hermanos Perles a la batería y al micrófono y Calde Ramírez (Music omite) a los tintes, es una de esas cosas que deberías conocer y compartir con tus mejores amigos. Diversión garantizada.