Odio París, Cosmen Adelaida y Grushenka juntos de nuevo

Fecha: 17 de Marzo de 2012

Lugar: Sala Siroco (Madrid)

El Genio Equivocado, sello y promotora que edita nuevos trabajos desde 2010, celebraron una fiesta el pasado sábado 17 con grupos de la casa. Repitiendo el cartel de la ocasión anterior en la Sala Sidecar, recibíamos en Siroco a Grushenka, Cosmen Adelaida y Odio París, en ese orden.

Desde Barcelona los encargados de abrir la noche: Grushenka. Los más jóvenes de la noche sobre el escenario nos introdujeron en la ruta de Los Planetas y el shoegaze oscuro. Atreviéndose incluso con una versión del (por todos amado) Ceremony de Joy Division, bastante bien llevada todo sea dicho.

Así fue como casi se despedían para dar paso a Cosmen Adelaida. La única propuesta ajena a la Ciudad Condal que pisaba el escenario.

Aludiendo al repertorio que se incluye en Siete Picos (2011) y con la energía algo más baja que la última vez en la sala Juglar, pero sin perder esencia, Cosmen se quedaban con el público, que cantaba y bailaba sus canciones sin parar.

Una vez más, las letras en español, las historias (entre tú y yo) que tienen que ver con todos y que, en cierto modo, podemos compartir nos encantan.

No solo es eso, es que los de Madrid lo tienen claro y se nota. La formación se afianza, llena, disfruta y además convence. Nada menos.

Entre otros temas sonaron Si quieres, salgo, Alcobendas, Equis y Siete Picos. Y ni rastro de Miss Wisconsin a pesar de la insistencia de parte del público. El tiempo aprieta.

Los siguientes fueron Odio París. Uno de los grupos nacionales que más se ha movido de boca en boca desde que, el pasado año, publicaran su primer largo (homónimo). Los chicos de Odio París, con el ambiente más que caldeado después de Cosmen Adelaida, entraron con fuerza para abrirse paso entre Ahora Sabes, Cuando Nadie Pone un Disco, Uno de Noviembre, Infierno, San Antonio… Para terminar con una versión habitual dentro de su repertorio, When You Sleep de My Bloody Valentine. Por favor, que no falte. Un directo completo que mejora, sin duda, el contenido del disco.

Canciones con fuerza, en el caso de ambos grupos, que ofrecen una segunda cara sobre el panorama español. Grupos que quedan dentro del circuito habitual pero que tratan de salir de las malditas fórmulas manidas.

Una noche entretenida de la mano de un sello que apuesta por formaciones emergentes y que invierte en todos esos grupos que nos apetece que alguien traiga a casa.

Lo único malo que tienen los conciertos con varios grupos es que la extensión de cada banda es reducida y a veces se queda uno con ganas de más. Pero bueno. Apunten nombres, que habrá siguientes.