Noche de viernes con El Véral en Valladolid

DOLORES

Este pasado viernes 22 de junio tuvo lugar en la sala pucelana LAVA el festival El Véral. Un evento que reunió en el mismo escenario a Luis Brea, Dolores, Nacho Vegas y Nudozurdo, y al que pudimos acudir. Pero antes de empezar con la música, una recomendación personal, no sólo a esta sala, si no a otras muchas del país: si la idea es tener una sala pequeña en la que hacer eventos musicales con calidad de sonido, no la pintéis con la pretensión de embellecerla. Un buen grafiti, unas columnas oxidadas… es un mejor entorno y convierte un intento de una sala “normal” en algo divertido, diferente y atractivo.

 

Para abrir boca, la experiencia de Luis Brea. Con un público no demasiado motivado ante el concierto, aguantando los últimos tragos fuera del recinto, Luis nos mostró la mayor parte de los temas que forma su nuevo álbum Hipotenusa. Sin ser muy de mi gusto, tengo que decir que la propuesta es atractiva, y que nos hemos dignado a prestar mucha más atención a sus canciones, las cuales pasaron rápido por mis ahora avergonzadas orejas. Y es que algo que se agradece cuando acudes a festivales y carteles con varios nombres, es que te puedes dar cuenta de tus errores, o descubrir nuevas músicas que no te han llegado.

 

A continuación, la joven banda Dolores nos mostró algo que ya habíamos escuchado, los grandes temas que conforman Disco Póstumo lucen igual de bien en vivo. Además de esto, alguna sorpresa nos tenía preparada, y pudimos disfrutar de algunos temas nuevos. Nos quedamos con el título de Géminis para el futuro, nuevo tema que nos llamó la atención. La sección de cuerdas de Dolores es lo más destacable dentro del alto nivel mostrado. Bajo y guitarra se intercambiaban los puestos con una rotación que para nada bajó el nivel. Y destacable también la posterior simpatía mostrada por Juan Rodríguez y Tahiche Guillén. Da gusto cuando además de buena música, la cara que hay detrás es agradable.

 

Un cantante muy seguido en mi ciudad, Valladolid, y que viene varias veces al año, y siempre con gran respuesta de público es Nacho Vegas. Después de Dolores, sus seguidores aprovecharon para disfrutar de la música de Nacho, que desde un lateral del escenario, y siempre con esa postura tan llamativa, interpretó sus temas, algunos de ellos muy coreados. Personalmente dejé el espacio necesario para que todos pudiesen mover ligeramente el cuello, y aproveché para recargar mi vaso, ya vacío después de más de dos horas de música.

 

Para cerrar El Véral, Nudozurdo. Después de los leves retrasos arrastrados de los conciertos anteriores, el directo de Nudozurdo se nos quedó corto. La sala consiguió concentrar a casi todos los poseedores de entradas, para tener una opinión mayoritaria: Nudozurdo son muy muy buenos. Las nuevas canciones que presentan en el EP Ultra Presión vuelven a la línea de trastorno, de varios minutos de guitarras bien llevadas hacia la locura. Después de las inclemencias de la vida, se les ve con ganas de dar zancadas y no pasos. De poseer un estilo poco manido y fácil de identificar. Y de convertir todos sus directos en preciosistas horas de perturbación.

 

En resumen, alta nota para un evento que no tiene demasiados seguidores, a pesar de que la voluntad de la organización en mantenerse con vida. Y desde aquí el agradecimiento a Laika Sputnik y todos los participantes, tanto músicos como público, como organizadores y patrocinadores. Nuestro temor de que desaparezca la oportunidad de vivir un día como el que disfrutamos el viernes es grande. Y de justicia es que todos aquellos que hacen esfuerzos, poco o nada recompensados, para hacer nuestra vida más alegre y divertida, se vean agradecidos en esta humilde reseña.