Neox Rocks 2016 (Viernes): Varry Brava y Second, triunfantes

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Nada me gusta más que el hecho de que haya festivales en otoño. Sales del verano que ofrece una alternativa brutal y parece, una vez acabado éste, que hay que esconderse en casa. Pues no.

Neox Rocks presentaba lo más granado del indie nacional, aquellos grupos que han estado girando todo el verano tenían aquí una de las primeras paradas de esta estación.

Pusimos la dirección en el GPS y tras confundirnos 20 veces, llegamos a un secarral en una zona industrial entre Getafe y según algunos especialistas en municipios del sur, otras localidades. En realidad, hasta que no vimos un escenario en la lejanía teníamos nuestras dudas si realmente íbamos a un festival o un encuentro con indios navajos. Dejamos el coche en el parking habilitado y comenzamos a andar, no más de 10 minutos hasta la entrada. Vimos que las lanzaderas estaban operativas, lo cual ayudaba a dejarse el coche en casa.

El parking era como ir a vadear dunas en el desierto, pero desde aquí decimos que ninguno de los miembros que acudieron sufrió ningún daño, sólo hemos tenido que ir a lavar el coche. Eso sí, para futuras ediciones, rogamos que quitéis las piedras angulosas porque temimos por las ruedas.

Una vez en el recinto, vimos que las piedras nos iban a acompañar todo el festival. Las aceptamos como eran y punto.

Fuimos a recargar la pulsera cashless y todo fue bien, aunque cuando pasaba el tiempo, cada vez había más gente y vimos que estaba un poco desbordado el asunto, así como los puestos de comida, que aprovechamos para decir que la variedad brillaba por su ausencia. No pasa nada, tampoco era nuestro propósito cenar como en el Ritz, pero son cosas que suman.

Por otro lado, queremos decir que la disposición de los escenarios no era muy buena, pero no porque lo digamos nosotros sino porque el sonido rebotaba en los montículos cercanos y la mayoría de los grupos lo comentaron.

Éstas serán nuestras últimas líneas de queja. No son quejas, son impresiones.

Nuestra primera parada fue Tachenko, que como auténticos jabatos salieron a las 18 horas a dar lo mejor de sí mismos. Entendimos que había poco público porque la hora, al ser un viernes, no acompañaba, pero en los cuarenta minutos que tuvieron, lo bordaron, bandeándose entre canciones de siempre y las que componen El comportamiento privado.  Nos quedamos con ganas de más pero esperamos que vuelvan pronto.

En el escenario principal tocaba Varry Brava y aunque se merecían un horario más nocturno, supieron arrancarnos unos bailes. Los murcianos venían muy frescos tras su paso por el estudio y estuvieron muy activos en escena. Siempre nos gustan pero esta vez nos encantaron en mayúsculas. Además, tocaron canciones como Playa, Navidad o Fiesta que nos lo dan todo, aunque con la llegada del nuevo disco pueden que desaparezcan del setlist de la banda para dar paso a las canciones que con tanto afán esperamos.

Después había un dilema con los horarios ya que coincidían dos grupos que nos gustaban, pero finalmente nos decidimos por Grises ya que su rollo electrónico, la variedad sonora y su puesta en escena, colmada de energía, nos tiene muy ganados. Y no fallaron, la descarga de fuerza llegó al público, consiguiendo que nadie pudiera dejar los pies parados. Animal o Wendy fueron algunos de los hits que sonaron en la noche del viernes. Son como otras tantas bandas embajadores de la nouvelle vague vasca, dejando el pabellón muy alto.

Saltamos bruscamente de estilo, sin salirnos mucho del norte. Xoel López y su banda tomaban el escenario principal del Neox Rocks, ya entrada la noche. Más de diez años han pasado desde que viera por primera vez a Deluxe y estoy por ver un fallo en su directo. Maestría técnica, ahora con un estilo más sosegado pero sin olvidar las cuerdas ni la potencia. Xoel López y su música han envejecido de lujo, dejando un poso inalterable en la historia de la música de este país. Un revolucionario, un camaleón.

Al margen del momento revival cuando suena Que no; hay siempre un puñado de bonitas canciones como Almas del norte o Por el viejo barrio, demostrando sus vivencias hechas letra. Incluso se atrevió con A Serea e o Mariñeiro.

En resumen, un espectáculo musical de primer orden, digno de ver una y otra vez.

Nuestra siguiente parada era Miss Caffeina. Tenemos que admitir que los hemos visto cuatro veces en un mes pero este Detroit nos tiene muy conquistados. Realmente lo que nos gusta de Alberto y toda la formación es que han evolucionado, tanto en estudio como en directo y esto ha dado como resultado un disco franco y sincero, más comercial pero con su esencia. Un disco muy valiente.

Aunque sabemos que es gira de presentación del trabajo anteriormente mencionado echamos en directo canciones maravillosas de otros discos; pero somos conscientes de que todo no puede sonar en una hora escasa. Nos alegramos de que bandas que empezaron de la nada puedan estar de cabeza de cartel en este tipo de eventos tan multitudinarios y que sepan firmar noches especiales como lo hicieron ellos.

Izal era el principal reclamo de la noche y posiblemente el motivo de que el festival estuviera mucho más lleno el viernes que el sábado. Aunque Copacabana llega a su fin tal y como anunciaron ellos mismos con el anuncio de una fecha de cierre en el siempre presente Palacio de los Deportes, parece que ellos viven un eterno verano. Como siempre, les dimos una oportunidad, aunque la zona de dj’s nos llamaba a gritos con Radiohead o Tame Impala, gracias al gusto selecto de Jota Pop.

Cerramos la noche con Second. Nos tiraba para atrás que los habíamos visto hace un mes pero la pasión que desprenden a cada paso, nos ganó como de costumbre. Al final sus conciertos son una montaña rusa de emociones y se nos hace irresistible. Canciones como Primera vez han tomado cuerpo en directo respecto al disco y canciones como Nada o Rincón Exquisito merecen siempre ser escuchadas. Nos fuimos con muy buen sabor de boca.

A lo lejos escuchábamos a Carlos Jean, nos hubiera gustado disfrutar de sus sesiones pero al contrario que otras bandas, a él siempre le toca la madrugada.

Mañana os contaremos todo sobre el sábado, que igualmente fue fantástico a nivel musical.