Mark Olson y el viejo truco del folk

MARK OLSON

Mark Olson es uno de esos viejos lobos de la música que llevan media vida sobre los escenarios. Más conocido en su faceta de guitarrista de los Jayhawks, ayer vino a presentarnos su segundo disco en solitario Many Coloured Kite. Sustentando sobre la base del country y el folk de raíces, el norteamericano decidió dejar a un lado su lado más rockero para abrazar los ritmos apegados a la tierra.

Ingunn Ringvold, multinstrumentista noruega, ejerció en esta ocasión de fiel escudera a un Olson que se siente como pez en el agua en los terrenos íntimos y sosegados de su último álbum. Canciones como Morning Dove, Beehive o la que da título al LP sirvieron de columna vertebral a un concierto que hizo las delicias de los pocos aficionados al folk que todavía quedan en la capital madrileña. Apenas cien personas se podían contar en la sala, aunque eso no hizo que Mark perdiera su sentido del humor y su cercanía. Sabedor de que los grandes conciertos y el público enfervorecido son para él cosa del pasado, el norteamericano sabe contentar al público con lo que tiene: su voz y su guitarra.

Curtida por los años, la carrera de Olson siempre ha transcurrido por los mismos derroteros y no parece que este sea el momento de cambiar de rumbo. Su paso por los Jayhawks fue su máximo hito y por ello nunca desaprovecha la oportunidad para recuperar alguna de las canciones de su vieja banda. Anoche fue Over my shoulder, pero mañana podría ser cualquier de las que tiene en el bolsillo.

También tuvo tiempo el músico para rescatar el tema que da nombre a su anterior álbum en solitario, The Salvation Blues, editado en 2007. Mientras tanto, Ingunn marcaba el ritmo con su djembe o acompañaba la voz de Olson con el silbido de su harmonium. Sonidos que parecían venir de lugares lejanos, que llamaban a las puertas del country, del folk acústico y hasta de los ritmos africanos. Hace muchos años que el viejo guitarrista de los Jayhawks se ha convertido en un músico eterno, compositor de canciones clásicas e imperecederas, que eluden cualquier artificio. El viejo truco del folk nunca falla y eso Olson lo sabe.

Apenas ochenta minutos y una docena de canciones después finalizaba la velada con Little Bird Of Freedom, corte que abre Many Coloured Kite y en el que la voz de Ingunn Ringvold colorea la genial interpretación de Mark. La mitad del público se abalanzaba sobre el escenario para inmortalizar la eterna sonrisa del viejo músico, mientras la otra mitad se iba con la sensación de haber visto a un gran artista sobre el escenario, a un músico feliz con lo que hace, pero sin la fuerza de antaño.