Madrid gozó gracias a Belako

Allí estábamos, en la mítica Joy Eslava, para ver a los grandes de Belako. Previamente presenciamos el concierto de sus teloneros, Noise Nebula, y la verdad es que flipamos bastante. A mí, personalmente, me pareció que se salieron y que supieron calentar al público para lo que se nos venía encima. Hay que estar atentos a estos chicos.

Pero llegaba la hora de la verdad, saltaban al escenario los protagonistas para que asistiéramos al que era el último concierto en sala de Hamen, su último disco. Los primeros acordes de False Step empezaron a sonar, la maquinaria se puso en marcha y el público comenzó a bailar.

Cris, Lore, Lander y Josu hicieron un repaso por su anterior disco, intercalándolo con temas del nuevo y alguna que otra sorpresita. En la Joy Eslava sonaron temas como Savages, Eat me, Molly and Pete, Guk Emanez o Track Sei.

En la mitad del concierto, anunciaron que por determinados motivos no contaban con la cacharrería electrónica que les acompaña normalmente y que por ello se iban a dejar en el tintero algunos temas como Mum o Fire alarm, pero no fue problema porque compensaron al público con un par de temas nuevos. Uno de esos temas, tal y como dijo Cris, es una protesta en contra de la violencia de género.

Llegó Sea of confusion, su temazo por excelencia, y la sala se volvió loca. Y para mantener el nivel tocaron Haunted House, todo era perfecto. La terminaron de liar con Beautiful World, y los asistentes al bolo sentimos que se había cerrado un ciclo, de una manera perfecta y como solo ellos saben hacer. Porque los conciertos de Belako son eso, ciclos, cada uno de ellos diferente. Llegan, te mantienen flipando todo el concierto y cierran. ¡Chapó!

Todo el concierto estuvo acompañado de un salto de Josu al público, la bajada de Lore para tocar el bajo rodeada del público y los bailes que se echó Cris en la sala rodeada de los asistentes. De esta forma, los vascos cerraron en Madrid la gira por salas de su último disco. Para mí, Hamen ha sido el mejor disco de artistas españoles de este 2016 por mil razones, pero la principal es que la música de Belako juega en otra liga, puedes cerrar los ojos y volar, literalmente. Deseo que todo les vaya bien y que nos puedan regalar más noches como la que vivimos en la Joy, porque siempre es un placer.