Lluvia y redención, en el segundo día del Festival Do Norte

FESTIVAL DO NORTE 2011

Galicia tiene el estigma de Rosalía de Castro inmerso en los genes, pero aún así, las nuevas generaciones y los llegados de tierras lejanas, han demostrado que si llueve se aguanta, si diluvia te mojas y saltas más alto, con más fuerza. Porque al final llovió. Y mucho. Pero nadie se movió del sitio. Nadie se fue. Todo siguió funcionando. Actitud indie por encima de aparentismos. Después de este alegato post-nacionalista y amoderno, es de agradecer que la organización del FDN lo hubiese previsto con grandes carpas, por las que al final aunque con ciertas piscinas, todo funcionase a la perfección.
Destacaremos, primero, el germen de cultivo de las nuevas bandas gallegas, que en la linea marcada por Triángulo de Amor Bizarro, están sacando grandes discos y defendiéndolos con gran solvencia en directo, como Franc3s. Aunque les tocase demasiado temprano (puedes descargar aquí el disco de forma gratuita: http://franc3s1.bandcamp.com/).
Luego fue el turno de Pony Bravo. Pony Bravo han hecho eso que quieren hacer todos. Algo propio. Algo único. Que les diferencie del resto. Que los identifique. Algo que al ser trasladado al directo no pierda fuerza. Y si puede ser que emocione. Que conmocione. La suerte de lisergia blues-flamenco-americana fue llevada a las alturas por el gran Pony Bravo. Que con su segundo disco mantienen su naturalidad y ganan en seguridad. Brutal el sonido. Brutal La rave de dios. Un gramo de fé para todos los ateos a está música. Y también pueden bajarlo gratuitamente, si quieren en su web (http://www.enelrancho.com/).
La sorpresa de la noche fue Mirrors. Sustitutos de The Wave Pictures en el cartel inicial. Arreglados. Traje negro. Camisa blanca. Corbata estrecha. Pelo engominado. Todos con sus instrumentos electronicos, sus pads. Todo muy sintético y limpio. Muy en su papel. Bailes ochenteros. Flequillo lateral. Sonaron contundentes con apoyo visual en sus espaldas. Synthpop que se tornó electro y que encandiló al público.
Sexy Sadie llegó tarde. 30 minutos que se quedaron en 10. Se merecen esperar el tiempo que sea. Por cuestiones de vuelos y de la maravillosa lluvia. Un poco acelerados por no haber podido probar sonido, ni nada antes, contestaron con lo que saben hacer, descargar sus joyas de Its beautiful it’s Love. No les dejaron mucho tiempo. Esperemos que esta gira renueve las ganas de hacer cosas juntos. Se les echa de menos. Sus canciones forman parte de la historia del indie patrio en letras de oro y cursiva.
Triángulo de Amor Bizarro les dio la continuación, poniendo el cenit al festival. Otro de los grandes momentos. El Año Santo de TAB les ha supuesto ser cabecilla del indie nacional. Y sí, les cortaron algunas canciones, y sí llovía bastante, y el sonido pudo ser mejor en algún momento. Pero la gente pudo disfrutar del concierto, la actitud, las canciones, la ironía y la fuerza que estos señores ponen encima de un escenario.
Y  !! Boom ¡¡. Un rayo cayó sobre todos nosotros y la carpa se incendió. Se acabó. Gritos, lloros. El cataclismo. La redención. Bueno, no. No fue así. Pero el festival se vino abajo.
Las melodías de The Vaselines no estuvieron en el mejor momento, ni en el mejor lugar. Presentaron Sex with and X. Veinte años después de dejarlo con su primer LP. Creo que en otras circunstancias se apreciarían mejor.
Y luego Unknown Pleasures. Pongamos que el señor Peter Hook, Peter para los amigos, decide hacer un revival de Joy Division. Pongamos que Ian Curtis no se ahorcó en la cocina. En 1980. Pongamos que la esencia de una banda legendaria puede volver con Hook tocando de medio lado el bajo y con cuatro chavales. Pongamos que no. No. Que me parece muy bien que venga a hablar del documental que se ha hecho sobre Joy División, que me parece más o menos bien que se ponga a tocarlo por el mundo, pero no merecía casi cerrar el festival y ser una de las cabezas de cartel. Ni me parece bien sus contratos de imagen para hacerle fotos. La actitid post-punk-dark ha muerto. Y queda esto. El comercio. Vuelta y vuelta de Unknown Pleasures para la mesa 3. Pero siempre quedarán las canciones. Y la indiscutible vigencia de ellas y del sonido Joy Division. En fin, siempre puedes quedarte con la canción con la que cerró (http://www.myspace.com/video/vid/22105341).
Luego London Guns, un bluff, que tampoco me convencieron, pinchando canciones y tocando los bombos, me pareció muy poco para el final del festival, antes de los djs. No me pareció bien la mezcla de clásicos brits y zapatilla. No por el concepto mismo sino por que no consiguieron hilarlo. Luego fin de fiesta con Guille Milkyway que siempre sorprende de forma original a los platos.