Litros de alcohol y decibelios en la fiesta universitaria de Radio 3

ZAHARA - RADIO 3

Foto: Facebook Oficial de Radio 3

Y no. Aunque había un artista sorpresa, no fue Ramoncín. La Universidad Rey Juan Carlos cumple dos décadas, y había que celebrar que ya era más mayor que la mitad de sus alumnos. Así que la URJC invitó a Radio 3 a la fiesta de cumpleaños y el resultado fue un #Radio3enlaUni muy eso, de uni.

Cuesta un poquito, pero toca decir que obviamente, como en toda fiesta universitaria que se precie en los últimos tiempos, no faltó el botellón como confirmado a lo que los locutores llamaban festival. Desde las 17h hasta las 00h por el campus de Fuenlabrada pasaron las estrellas de Radio 3 Virginia Díaz, Ángel Carmona y Paula Quintana, y artistas como La Pegatina, la sorpresa de Izal, Depedro, Zahara, Second, Sidonie, Iván Ferreiro o Elyella Djs. Y aunque estos hicieran vibrar el suelo algunos y los corazones otros –ay, Zahara, quién no se enterneció con tu acústico–, los que de verdad partieron la pana en el sitio fueron la apuesta rapera del día: Rayden –si no sabes de quién hablo te va a sonar de las frases de Acción Poética con su Matemática de la carne– y Shotta. Uniendo al indie patrio y al rap contemporáneo español, así es como se convence a 12.000 jóvenes para ir a la universidad o para salir de juernes.

Esquivando vasos de mini y botellas de tinto de verano pasaban dos cosas: la primera es que te dabas cuenta de que igual esta era la última fiesta en la que te podías plantar en manga corta, y es que este mismo jueves nos despedíamos de manera oficial de verano para dar la bienvenida a la estación del “que hace fresco” por bandera. La segunda era que llegabas a la parte más adelantada de la multitud frente al escenario para ver los conciertos en posición VIP, very interested person en las actuaciones, o al menos más que en brindar con copa de plástico.

La tarde la estrenó La Pegatina. Este verano han estado girando por los festivales nacionales con el formato de La Gran Pegatina, trece integrantes y prácticamente el doble que en anteriores giras, pero en Fuenlabrada sólo cuatro pisaron el escenario y con un concierto acústico. Sumas y restas aparte, La Pequeña Pegatina movilizó a todos los presentes más puntuales y firmaron el primero de los éxitos del día. Turno para Izal, que provocó los chillidos más agudos al revelarse como la actuación sorpresa. Pasaron de puntillas por su último Copacabana, del que sólo tocaron En aire y hueso, y se dedicaron a los fans con Qué bien, La mujer de verde o Agujeros de gusano, coreadas hasta la afonía. Depedro estuvieron impecables y con el doble de tiempo sustituyendo a Rulo, que estaba siendo padre y mandaba una foto desde la sala de espera del paritorio.

Sean Frutos dirigió a Second con una estrategia totalmente contraria a la de Mikel y cía: sólo Rincón exquisito sonó entre algunos de los temas más recientes de la banda, reto que también aceptó Sidonie. Pero lo que pasó es que los de Marc Ros están en uno de sus mejores momentos, y se metieron la fiesta en el bolsillo. Aunque El incendio y Estáis aquí sean de esas imprescindibles que no pueden faltar y que no puedes no cantar, sonaron con la misma potencia las nuevas El peor grupo del mundo y Carreteras infinitas y fueron recibidas como himnos. Así promete lo nuevo de Sidonie tanto en estudio –que sale a final de este mes– como en directo con la energía que demostraron ayer.

Entre una banda y otra Zahara salió sola ante el peligro con su acústica y dejó caer un par de temas de su Santa, como ese Crash tan guitarrero que escuchado a fuego lento pasma, con los pelos de punta y completamente sentimental. La voz de Zahara emboba en directo, con Gracia y en Deshielo, con el Leñador y la Mujer América. No sé si decir que el escenario lo llena por completo ella sola o si le sobra porque no necesita nada más que su guitarra y su garganta. Impresionante. Y con tres canciones más cerró los conciertos Iván Ferreiro, acompañado de Martí Perarnau de Mucho con una versión muy electrofiestera de su último single El pensamiento circular, que abría ya boca para la electrónica de Elyella Djs que pincharon indie, rock y pop de los mejores temas que saben poner.

A las doce de la noche y con el fin de fiesta todos los universitarios cual cenicientos y cenicientas volvían, algunos con más éxito y otros con calabazas, a sus respectivas casas. No nos olvidemos de que al día siguiente era viernes y, resaca o no, se madruga.