León Benavente, ellos sí que son la Gloria

Corría el año 2013, cuando la habitual banda del ya mítico Nacho Vegas decidía dar un paso adelante y crear su propia formación. De esta forma llegaba León Benavente, con un disco homónimo y que dio mucho de qué hablar. Era un disco maravilloso que les llevaba a recorrer toda España y, supongo, a ganar fuerzas para seguir adelante. Así que llegados a este maravilloso 2016 que tantas joyas nos ha regalado, estos musicazos nos presentaban 2, para muchos uno de los mejores discos del año. Yo me incluyo entre esos muchos.

Este 2 que tantas alegrías les ha regalado, les ha llevado a estar en muchos de los festivales de este verano, las promotoras sabían que son una apuesta segura. Puesto que son uno de los directos más cañeros, sino el que más, de todos los que he visto. Esta gira también les ha llevado a numerosas ciudades y salas, y este fin de semana nos tocaba a Madrid.

Con un sold out desde hace varias semanas, León Benavente llegaban a la Sala But a deleitarnos a todos. Pero previamente aparecía en escena la telonera más peculiar que he visto en mi vida. Lorena Álvarez y su banda municipal, una especie de música folklórica que me dejó alucinado. Muy raro, pero yo me lo pasé como un enano, buscadla en youtube porque no tiene desperdicio. Pero ya era la hora, era el turno de Abraham Boba y los suyos.

Abraham Boba, Luis Rodríguez, Eduardo Baos y César Verdú aparecían en escena para que empezará a sonar Tipo D. Ellos sí que saben cómo empezar un concierto. Le siguieron California y La Ribera. Esos tres temas fueron suficiente para que Abraham Boba se arrancara por fin a darnos la bienvenida a su show.

Pero no todo iban a ser temas del último disco así que llegaron Las hienas, Rey Ricardo y el gran Ánimo, valiente. Se fueron sucediendo los temas, y la gente cada vez estaba más arriba. Pasaron por Todos contra todos, canción de aquel EP que sacaron en 2013. Otro momentazo fue cuando sonó Gloria, pero el derroche absoluto de energía por su parte y la de todos los asistentes, fue cuando llegó Habitación 615. Guitarreo puro y duro. Al acabar la canción, aprovecharon para hacer el único encore de la noche. Y es normal, necesitaban un pequeño descanso.

De vuelta al escenario, los últimos temas fueron Aún no ha salido el sol y Ser brigada. Este último tema fue la locura absoluta, Abraham Boba saltó del escenario para bailar y unirse al pogo entre el público. Lo de este hombre es espectacular. De esta forma nos dejaban con la adrenalina por las nubes, y ellos desaparecían de la escena. Increíble.

León Benavente ya han entrado en el club de los grandes artistas de este país, y menos mal que han llegado ellos para rellenar esa carencia de crítica social que había en el indie español y que, bajo mi punto de vista, era muy necesario. Siempre que tengáis ocasión, asistid a un concierto suyo, porque vale perfectamente por una semana de gimnasio. Energía, garra y corazón. Ellos son León Benavente.