La primera vez de Wilhelm & The Dancing Animals en Murcia

La sexta edición del Microsonidos tuvo el honor de traer el pasado viernes a dos grandes promesas en la escena independiente española, Rufus T firefly y Wilhelm & The Dancing animals. Les acompañó Dr. Deejay, un músico y médico que hace rock alternativo electrónico. Debido a la ausencia de Dr. Dani y Dr. Theo –bajo y batería en los conciertos–, Dr. Deejay tuvo que salir solo a tocar, demostrando, así, su valía y coraje. Con canciones como Nos van a echar del círculo indiepop de Murcia, Vanesa o Pop-corn cell –acompañada con palomitas que tiró a los asistentes– se ganó la simpatía momentánea del público. Media hora llena de altibajos en la que el doctor estuvo intentando curar a sus “pacientes”.

 

Con Rufus T firefly, en el escenario el público se fue acercando y animándose. Empezaron con Otras vidas, al igual que en su último larga duración, Conjunto vacío. Le siguieron canciones calmadas como Ruidos y sueños y El séptimo continente y otras más moviditas como su single Incendiosuicida, del cual anunciaron que proximamente tendrá videoclip. Además se atrevieron con una versión del Run Thru de los consagrados My Morning Jacket. En general, los de Aranjuez dieron una mezcla de pop rock contundente y sombrío durante casi una hora.

 

Por último, Wilhelm & The Dancing animals se encargaron de alegrar el ambiente con su folk personal. El carismático Guille –cantante–, nada más empezar pidió al público que se acercase al grupo para sentirse más arropados, ya que, a pesar de la gran proyección del grupo, en la sala no llegaba a haber ni 100 personas. Empezaron con la pegadiza Elephants, el segundo corte de su disco The war of the species. Jungle Army, canción inédita, fue el siguiente tema, caraterizado por unos ritmos rápidos y menos presencia punk en las voces. Le siguieron Finisterre, Twice Alone y Wake up entre otras. Have y Josh, haciendo muestra de su nombre, “animales danzantes”, estuvieron toda la noche moviéndose sin parar, contagiando su entusiasmo y felicidad. Esto, junto a la dulzura de Helen y el toque punk de Guille, hacen de Wilhelm & The Dancing animals una banda de lo más original y variada. A grandes rasgos dieron un gran concierto que duró algo más de una hora y del que todos los asistentes salieron muy satisfechos.

Después del concierto, el energético Josh fue el encargado de pinchar música el resto de noche.