La nueva Psicodelia según Woods

WOODS

 

Este sábado tuvimos el placer de acudir a la Sala El Sol para presenciar uno de los conciertos que el ciclo American Autumn celebraba en Madrid, nos visitaban los Woods, de Brooklyn, presentando su With Light and With Love(2014), su octavo disco de estudio (desde 2005 que llevan en activo) y uno de los relevantes de este año. Los norteamericanos vienen haciendo ruido con su sonido folk rock con guitarras psicodélicas que rozan el ser soundtrack de una road film, y que son irremediablemente positivas y divertidas.

El talento que derrochan Jeremy Earl y los suyos es extraordinario, el segundo guitarrista no sólo tiene tanto protagonismo como el líder con su instrumento, sino que además toca la armónica de forma sensacional y es el que se dirige al público, lo cual sólo sucede en ocasiones contadas para publicitar el merchandise al fondo de la sala o comentar que piensan volver entre inaudibles palabras. A pesar de el gran número de álbumes y el largo recorrido de la banda, Woods saben por qué El Sol ha alcanzado el aforo completo, y es para escuchar los fantásticos hits de sus dos últimos largos y alguna cosa rara que nos puedan aportar, tras hacer el oído a la sala sol con la primera canción, nos enganchan con Shining, Moving to The Left o la aún más fantástica en directo Leaves Like Glass, es extraordinaria la positividad con la que desbordan al público, que desde el minuto dos se llena de sonrisas, bailecitos de calidad discutible y movimientos autómatas con las líneas sencillas de batería que tienen sus temas.

Pero no todo lo que nos muestra la banda en el estudio es lo que contienen sus directos, cuando llega Bend Beyond el mood del directo cambia, la lírica se acorta y el aire se vuelve espeso, alargan la canción durante más de diez minutos entre punteos de guitarra magníficos, pisada de pedal hasta el infinito, distorsión y mucha clase, vaporizando el aire country que a ratos adquiere su directo y transformando la sala en un local grande, en el que acudimos a un espectáculo de blues psicodélico que bien podrían protagonizar Pink Floyd o cualquiera de sus hermanos generacionales, este fue uno de los momentos álgidos que nos regaló la noche, que continuó su camino desenfadado después de este interludio eterno que dejó a los asistentes embobados. Tras cerrar como pueden tal intensidad la frescura de Size Meets The Sound devuelve al público a su estado original de buena onda, y el concierto se alarga unos 20 minutos más para hacer el cierre inicial (Que debería ser el final) con With Light and With Love, su grandísima canción que alcanza los diez minutos de duración repleta de intensidad y ritmo, otorgando al público un recuerdo único con una de las mejores canciones de este año, finalmente y tras una marcha momentánea cierran con otras dos canciones, habiendo rebajado ya el nivel de intensidad de un directo que no es memorable, pero si es altamente recomendable gracias a su energía, su realización bordada y una cordialidad excelente.

Queda claro que con poco esfuerzo que pongan, trabajando en un álbum dos años y a pesar de estar desarrollando un subgénero, pueden hacer cosas muy importantes para su estilo, potenciando un nuevo movimiento a través de la música y la cultura, junto con todos los que ya lo desarrollan (Tame Impala, Radio Moscow, Hookworms, Pond…).

Miguel Pardo