La epifanía de LCD Soundsystem en Barcelona

LCD Soundsystem Barts

Dicen que el regreso de LCD Soundsystem ha levantado ampollas entre más de un seguidor de la banda que creyó que la gira de 2011 sería la última. Si todavía quedan escépticos, ayer no estaban en la sala Barts de Barcelona en el concierto especial de los neoyorkinos. Y es que anoche James Murphy y su troupe hicieron bailar (y sudar mucho) a toda la  sala.

No hubo ninguna pista de lo que serán sus nuevos temas, ya que acribillaron a la audiencia todos sus hits. Como si todavía estuviésemos en 2011, pero con las ganas de bailar renovadas. Sonaron las primeras notas de Us vs. Them y se desató la locura entre los asistentes, que empujaron para estar lo más cerca posible del escenario. Aquello era un aviso: el ritmo no iba a decaer en toda la noche.

Sobre un escenario repleto de cables y enormes sintetizadores, James Murphy y los suyos tocaron con todas sus fuerzas, demostrando las ganas que tenían de volver. En la pista faltaba espacio hasta para asimilar lo que estaba sucediendo, pero el público bailó con devoción cuando sonaron Daft Punk is playing at my house, I can change, Get innocuous y You wanted a hit.

Con Tribulations, Movement y Yeah llegó la parte más punk del set. Las luces lanzaron destellos intermitentes y los asistentes se convencieron de que LCD Soundsystem estaba luchando para que el concierto se ganase el calificativo de “memorable”. Hacía rato que lo habían conseguido.

Aprovechando ese exceso de revoluciones sobre la pista de baile, la banda arremetió con aquello que nunca falla: la nostalgia. Enlazaron Someone great, Losing my edge, Home y New York I love you but you’re bringing me down y en las primeras filas cayeron lágrimas. Falló un sintetizador pero poco importó. La banda, aun sabiendo que mañana se dará un baño de masas en el Fórum, quiso dar lo mejor de sí para un público tan entregado. El propio Murphy aseguró estar gratamente sorprendido de poder tocar sin barreras entre las primeras filas y el escenario.

No hubo tiempo para pedir bises. Las últimas notas de New York I love you but you’re bringing me down se mezclaron con el inicio de Dance yrself clean y aquello ya fue imparable. A punto estuvo de volver a fallar el sintetizador en aquel momento explosivo de la canción, y si lo hizo, no se notó. Llegados a ese punto, era previsible que All my friends sería la encargada de cerrar aquello. Aun así, desde el momento en que sonaron las célebres corcheras en el piano, el público saltó, bailó y gritó hasta acabar al unísono preguntándose aquello de Where are your friends tonight?

Todavía no ha empezado la programación de conciertos en el Fórum y LCD Soundystem ya ha dejado el listón muy alto para lo que queda de festival. Mañana, cuando vuelvan a uno de los escenarios grandes, 1.000 afortunados sonreiremos por haber compartido con los neoyorkinos uno los conciertos más especiales que se han vivido en este festival.