Julia Holter en San Sebastián: Menos es Más

Este martes, Julia Holter, una de las autoras de art pop más portentosas de la actualidad, hacía parada en San Sebastián con motivo de su micro gira española (tres fechas, tres días), cortesía de Houston Party y 981Heritage SON Estrella Galicia. La californiana, acompañada exclusivamente del músico experimental Tashi Wada, procuró llenar de intimidad y hermosura el Teatro Principal en unos breves y concisos sesenta minutos.

Sin bises, sin demasiada floritura, Holter, sobria con su mechón canoso -como si su trascendental música le hubiera hecho envejecer más de la cuenta- ejecutó un set cercano a sus primeros trabajos. Mientras ella ponía la nota de tacto y sencillez, su acompañante ambientaba mínimamente con capas de sonidos etéreos y orgánicos las distintas canciones de Ektasis o Loud City Song, principalmente. El hecho de tocar sin banda limitaba la ejecución de la cantante en el sentido técnico, puesto que en Have You In My Wilderness el acompañamiento es tan grave y complejo que resultaría complicado aventurarse a cubrirlo con tan escasos (que no insuficientes) recursos. Por ello el set se volvió más homogéneo y clásico, simple a la par que bello.

Holter como solista resulta tan convincente como entre sus arreglos más enrevesados. Convertida en una música de cámara, con su sorprendente voz danzando sobre algunas melodías, silbando, creando leitmotivs… La norteamericana parecía re transformada mientras tocaba, pues cuando se trataba de hablar lo hacía con cierta timidez e incluso de forma un tanto imprecisa. Así por ejemplo le dedicó una canción al mar de San Sebastián (Sea Calls Home) por el que decía haberse quedado fascinada. Poco repertorio y por lo general antiguo -aunque cayeron un par de 2015- marcaron la actuación, en la que además nos regaló una canción nueva, más lóbrega y apoyada en las sónicas capas del sintetizador de Tashi Wada.

Fotos por Irene Mariscal.

De forma embelesadora y veloz se sucedieron Horns Sorrounding Me, Marienbad, o Why Sad Song? Como anécdota cerró Betsy On The Roof, ya con Julia Holter sola en el piano y con una actitud especialmente desenfadada y abierta. Aunque se sentía como una gran pérdida el no poder disfrutar de toda la disposición de recursos que ofrecen realmente sus trabajos, esta gira ha sido sin duda una de las pocas oportunidades de ver a la autora de Have You In My Wilderness en un ambiente más personal y por tanto más tranquilo (más acertado); el que su música requiere para ser escuchada en prácticamente cualquier álbum. Poder disfrutar de su esplendoroso sonido en una butaca sin tener que aguantar a un tipo charlando de fútbol con un cubata en la mano al lado acerca genuinamente el concepto de su obra a quién se aventure a uno de sus directos.

Viendo a Julia Holter, además uno está ante una realidad bastante palpable; esta es una de las mejores artistas de la década y está seguramente en su momento más brillante hasta la fecha. El hasta dónde le permita alcanzar su meteórica carrera y su fascinante sonido sólo el tiempo lo dirá, mientras no puede más que esperarse ávidamente su -cada vez más inminente- nuevo trabajo.