JUEVES (and the machine) – FIB 16/07/2015

Volver al Festival Internacional de Benicàssim siempre es un placer y más, si como este año, el cartel supera en ambición al de años anteriores. Cabezas de cartel más relevantes (incluidos unos Blur con disco nuevo, por los que todos los festivales se han peleado), más cuidado/mimo con el público español (con bastantes más grupos nacionales que en las últimas ediciones) y menos aglomeraciones (más espacio en el recinto debido a la reorganización de espacios, menos puestos, tiendas, etc. y menor número de entradas vendidas), han ayudado a hacer este FIB el de la resurrección.

Como en todo festival, tenemos que estudiar y cuadrar horarios para verlo todo, no perdernos nada y tener algo de tiempo para descansar y reponer fuerzas comiendo y bebiendo. Carreras para un escenario y vuelta para el otro para intentar llegar a tiempo, mientras sorteas fibers tumbados o con menos prisa por llegar a ver al artista de las 23:15, que parece que ya está sonando de fondo.

Todo un FIB por delante: 4 días, 3 escenarios principales y decenas de bandas. Desgraciadamente no se puede ver todo y hay que elegir.

Y aunque el primer día había menos grupos y no todos los escenarios activos, no llegamos a tiempo de ver entero el show de los ingleses de Swim Deep y la presentación de las nuevas canciones que irán dentro de Mothers y que publicarán en septiembre (momento de confirmar su buen debut de 2013, Where the heaven are we). El público british estaba encantado, mientras que los españoles esperaban otros grupos más conocidos en nuestro país.

L.A., la banda capitaneada por Lluis Albert Segura y su From the city to the ocean side, está en el lugar y momento adecuado. Han estrenado un gran disco y han crecido mucho como banda. En el FIB han subido un escalón más y han ocupado el escenario grande y en un buen horario (con algún que otro inglés rondando ya por ahí esperando “sus grupos”). Tocar en el escenario principal “Las Palmas” (anteriormente conocido como el Verde o Maravillas) no suele ser frecuente para los grupos nacionales, sin ir más lejos este año sólo Los Planetas y Vetusta Morla pueden “presumir” de ello.

Con temas como Outsider o Rebel (de su anterior disco Dualize) fueron encandilando al personal y llevándose de paso algún que otro fan inglés bajo del brazo. La sorpresa fue ver a Russian Red acompañando a la banda mallorquina en un discreto segundo plano, con coros y guitarra, sumándose a una maquinaria perfectamente engrasada. Suenan sólidos y con algún single más, pueden pegar el salto a la primera línea.

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Sensación bastante buena con el siguiente grupo Clean Bandit, del que no tenía mucho conocimiento hasta que no se incorporó al cartel, como le habrá pasado posiblemente a muchos de los asistentes nacionales. Actitud sobre el escenario, con unas cantantes que no paraban de animar al personal (mención especial al poderío vocal de Elisabeth Troy) y ritmos como los de Rather be o Real love que sirvieron para ir calentando el ambiente. Un show que trae a la memoria a Basement Jaxx sin tener todavía su colección de canciones, pero puede que sea cuestión de tiempo.

Crystal Fighters salieron a por todas, a hacer lo que mejor saben hacer: llevar su buen rollo y sus hits ultra bailables a todo Benicàssim. Y aunque llevan un año complicado (en el que han pasado incluso por la muerte de Andrea Marongiu, batería de la banda), lo consiguieron instantáneamente empezando con Solar System.

Desde que los vi por primera vez hace unos años arrasar en un escenario más pequeño, también en el FIB, me considero un total admirador del poder de comunicación que adquieren con su público. No creo que nadie se pueda resistir a pelotazos como You & I, I love London o I do this everyday. Incluso ganan en directo, gracias como decía, a ese poder especial de Sebastian Pringle y los suyos que hace que todo el mundo termine con una sonrisa en la boca. Me parece un grupo perfecto para cualquier festival, quien los conozca no saldrá defraudado y quien no, seguro que los disfruta.

El principal reclamo del día, Florence & The Machine. Ella lo sabía y se encargó de fulminar las expectativas más generosas y confirmar porqué fue elegida para sustituir a Foo Fighters como cabeza de cartel de Glastonbury. La presentación de How Big, How Blue, How Beautiful (que salió a la venta justo antes del verano) era la excusa para su presencia en el FIB. Si un adjetivo se te pasa por la cabeza ante Florence Welch es arrollador. Su presencia encima del escenario, su impresionante y personal voz recordaba a lo que debieron sentir los afortunados que pudieron ver cantar a grandes divas como Janis Joplin.

Se encargó de pasear descalza por el escenario, con fuerza y seguridad (vestida completamente de blanco) y hasta de repartir abrazos a los fans más entregados, completando así el día hippie del que Crystal Fighters son claros exponentes.

Con canciones como Shake it out que sonó a las primeras de cambio o Dog days are over con la que terminó su hipnótico concierto, los límites en su carrera sólo los puede establecer ella misma. Tiene el talento para llegar a dónde quiera, sólo habrá que ver si quiere dar algún paso más al mainstream.

Y para nosotros con ella terminó el jueves, a descansar, que queda mucho festival aún y hay que administrar fuerzas.

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