José González deslumbra en el Palau de la Música

JOSE GONZALEZ

Fecha: 1 de abril de 2011

Lugar: Barcelona – Palau de la Música Catalana

Vale la pena en esta ocasión empezar por el final, e intentar describir la sensación de plenitud que te invade al salir del Palau, rodeado de Modernismo (del de Domenech i Muntaner, no del de chupar gintonics en el garito de moda) con la certeza que ha valido la pena invertir las últimas dos horas en ver y escuchar a José González.

Sabíamos que íbamos a ver algo especial, y es que este tímido genio sueco de padres argentinos (de los que consiguieron salvar la vida en el exilio) ha dado mucho que hablar en los últimos años. Ha sorprendido a la escena independiente de medio mundo con ese folk experimental, con sus arpegios de guitarra en forma de loop que provocan un extraño fenómeno magnético a la escucha, y con influencias innumerables, que van desde la canción de autor latinoamericana de Silvio Rodríguez a el lado oscuro de Elliot Smith.

En esta ocasión, González ha abordado el reto de presentar su conocida discografía con el soporte de una orquesta de 21 músicos. Tras la escucha podemos decir que ha superado con creces las expectativas. Ha triunfado allí donde tantos han fracasado y ha sido gracias a la Göteborg String Theory y a los arreglos orquestales de su director Nackt.

José González abrió el concierto en solitario con Hints para luego arroparse con la orquesta al completo. Durante las dos horas siguientes fueron desgranando los temas de sus dos LP’s Veneer y In Our Nature en lo que pareció, más que un concierto por cortes, una creación única con las subidas y bajadas de intensidad justas, como un reloj en el que todo encaja.  Emocionó al público interpretando grandes temas como Crosses, Abram, Killing for Love o la esperada Heartbeats (versión del dúo The Knife) y levantó (literalmente) en aplausos a todo el Palau tras interpretar Teardrop (esa gran versión de Massive Attack). Incluso nos sorprendió al interpretar Far Away de Junip (el otro proyecto en que anda metido José González y que canceló su última gira española).

El bis programado no le bastó al público y, tras cinco minutos con todo el público en pie aplaudiendo ya con las luces encendidas, el chico de Göteborg reapareció con Nackt al piano para cerrar de manera magistral con Deadweight on Velveteen. Cabe decir que para los que hemos estado varias veces en el Palau de la Música que impresiona ver cómo ese templo de la música en mayúsculas se rinde ante un chico que viene con orquesta pero toca algo totalmente heterodoxo, un amante de la experimentación.

En resumen, lo que pasó con José González en Barcelona es difícil de explicar, pero se parece a lo que se debe sentir al contemplar una foto y emocionarse, no por las capacidades técnicas del fotógrafo, si no por que transmite emoción, vibra. Por mi parte, reconozco que el sueco me cautivó y ha conseguido que esté atento a sus giras, porque cuando uno ve a José González en directo quiere repetir. Gran acierto de los organizadores del Festival del Mil·leni de Barcelona y de todo el público presente, me incluyo entre ellos.