Jack Knife: rock, baile y descontrol en Madrid

Jack Knife son los mejores organizadores de fiestas de la capital, y lo demostraron el pasado miércoles en la Sala El Sol, donde presentaron en directo su nuevo EP Need To Breed.

Uno a uno salieron al escenario cada par de zapatos negros y se colocaron frente a sus micrófonos. Cada Jack Knife recibió su propia dosis de gritos y aplausos que se fundieron en uno cuando empezaron a sonar los primeros acordes de Stranded. Había ganas. Entonces ya no miro tanto sus zapatos, miro cómo los calcetines de cada uno, en alto contraste con los vaqueros negros y brillantes en la luz tenue, se mueven en pequeños pasos de baile. Sí, esto iba de bailar y el público lo supo desde el primer momento hasta el final de la noche, era imposible resistirse o quedar impasible. Quizás se podría comparar con la trayectoria de los madrileños en estudio: pasito a paso, con cada canción y cada EP se han ganado a todos sus seguidores con creces.

Rompieron la piñata del nuevo trabajo con Take Me To The River, que carga con toda la esencia del Need To Breed. Es un rock fresco, que sigue sonando crudo y estimulante pero con mucha elaboración y trasfondo en el instrumental. A pesar de ser uno de los nuevos temas, fue una de las más coreadas. Pero el directo no sólo tuvo espacio para las novedades, sino que ellos quisieron cumplir la petición de traer uno de sus primeras canciones de vuelta, como Be Yourself, que llegó para satisfacer a los más acérrimos. A Jack Knife se le nota el paso del tiempo en el progreso, pero siguen manteniendo el espíritu y el rollo brit de sus comienzos que les da nombre propio y eso se nota con la presentación en conjunto. Descargaron toda la potencia guitarrera con Destiny’s Calling y enloquecieron al público con ansia de pogos que hasta se abalanzaban contra el escenario de El Sol.  La más pop, Toulouse, llenó la pista de baile con algo más de tranquilidad pero con el mismo nivel de disfrute.

Divertidos presentaron la versión del EP del hitazo por todos conocido de Los Fresones Rebeldes, Al Amanecer, pero con particularidad: al rock y al inglés, quedando una Rising Up Again muy bien traída, propia y con estilo que nos cautivó a los presentes. El primer single Summer Nights vino de la mano con Mama y This Mother y nos volvieron frenéticos. Pasarlo bien era el objetivo de la noche y perder el control era casi implícito. Un chico entre la multitud decidió alzarse en la sala y pasar por las manos de todos haciendo crowdsurfing para acabar en el suelo de una manera algo accidentada. Esto le dio la idea al vocalista y guitarrista Carlos Flores para dejar su guitarra a un lado, lanzarse y hacer lo mismo mientras continuaba cantando, aunque al menos tuvo mejor suerte. Una de las mejores características de la banda en vivo es que saben conectar con su público y mantenerse cercanos, rompiendo esa barrera que a veces se encuentra hacia el artista.

The Shepherd’s Song sonó justo antes de que entrar en el final de la fiesta. Esta es una de las canciones en las que el ambiente de sus conciertos se hace mucho más palpable. Jack Knife embelesan en directo pero lo hacen con las perfectas dosis de energía, fuerza y armonía. Se despidieron con la loca Revelation y una Fuck Forever para dejar la noche tan alta como las manos que les aplaudían.