Interpol y los 15 años de “Turn on the Bright Lights”

Hace exactamente quince años, una agrupación de post-punk de Nueva York hacía su debut en los escenarios. Se trataba de una propuesta diferente al garage de The Strokes o al punk rock de Franz Ferdinand. Era un versión sofisticada y oscura de la noche neoyorquina, con un sonido inspirado por bandas como Bauhaus o Joy Division. Se trataba de Interpol, un cuarteto formado por Paul Banks, Daniel Kessler, Sam Fogarino y Carlos Dengler.

En agosto de 2002, la agrupación lanza -de manera independiente- su álbum debut, Turn on the Bright Lights, en el Reino Unido y, posteriormente, en Estados Unidos. A partir de aquí, 19 de agosto de 2002, podemos hablar de un antes y un después; no sólo para Interpol como propuesta musical sino para el sonido que definiría una época y que devolvió el brillo al rock&roll.

Aunque su carrera incluye cinco álbumes, Turn on the Bright Lights siempre será el marco de referencia del sonido de Interpol; a pesar de que muchos consideran Antics, su segundo álbum, la aproximación más clara a una consolidación del sonido y la propuesta de la agrupación. A partir de aquí, y con la salida de Carlos D., la banda tropieza con sus propias ideas y las producciones subsiguientes son clara muestra de ello. Quizás esta sea la razón de apelar a la nostalgia y celebrar los quince años de ese gran debut.

Un Razzmatazz “sold out”

El tour de celebración del 15º aniversario de Turn on the Bright Lights fue anunciado el pasado mes de mayo, llevando a la agrupación a una intensa gira que se ha extendido por casi tres meses y que ha pisado casi todos los rincones de Europa. En el caso de Barcelona, el concierto comenzó a las 21:30 y tal como era de esperarse, la banda interpretó todos los temas incluidos en el disco, incluyendo Specialist, un sencillo que no consiguió entrar en la copia final del álbum.

Esta versión de Interpol mantiene su trío creativo intacto: Banks, Kessler y Fogarino. Aunque en directo incluyen a Brandon Curtis en los teclados y a Brad Truax en el bajo. Pero, a pesar de la decisión de Carlos D. de abandonar, no solo la banda, sino su relación con la música (y con el resto de miembros) hace ya casi una década, su presencia siempre será parte de Interpol.

Como si de darle al play se tratara, la agrupación inició su viaje con Untitled y Daniel Kessler no decepcionó. Su ejecución de la guitarra fue casi perfecta, ofreciendo un sonido que nos hizo viajar en el tiempo y hacernos sentir como si tuviéramos 20 años otra vez. Seguidamente Obstacle 1 inyectó la primera dosis de energía al concierto, aunque esto dejó entrever la poca calidad vocal que tiene Paul Banks.

Durante casi todo el concierto, el líder de la agrupación se vio perdido y con poca energía. Está claro que nunca ha tenido una voz excepcional, pero en este concierto se hizo notar más de lo usual. Por suerte, y como siempre, Daniel Kessler salvó la noche y, a pesar de un par de fallos, tanto él como Fogarino demostraron ser los pilares que mantienen a Interpol a flote. El temazo de la noche fue, como era de esperarse, Stella Was a Diver and She Was Always Down, con un Razzmatazz en el que no cabía un alma y con una audiencia emocionada y entregándolo todo.

Después de finalizar Turn on the Bright Lights y tomar un descanso de cinco minutos. La banda salió a interpretar temas de sus otros álbumes. Sorpresivamente, Lights, el primer sencillo extraído de su cuarto álbum homónimo, Interpol (2010), consiguió entrar en la lista de seleccionadas. El encore incluyó Not Even Jail, Slow Hands y Take You on a Cruise, y la canción escogida para cerrar la penúltima fecha de su gira europea fue la grandiosa Evil, otro tema también incluido en su segunda producción, Antics.

Además de su presentación al día siguiente en el festival DCode de Madrid, la agrupación ofrecerá dos conciertos en Estados Unidos a finales de septiembre, en los que contarán con Deerhunter y Battles como teloneros. Una vez finalizado el tour de Turn on the Bright Lights, Interpol volverá al estudio para empezar la producción de su nueva (y sexta) producción discográfica.