Iggy Pop y su #PostPopDepressionTour: One night only. One time only.

IGGY POP EN BERLÍN - CRAZYMINDS

Ya ha pasado más de una semana y todavía seguimos con resaca. Sí amigos, hablamos del incombustible Iggy Pop y el supergrupo que le acompaña en su último álbum (y ya van diecisiete) titulado Post Pop Depresssion.

A principios de año nos asaltaba, por sorpresa, la noticia de este nuevo proyecto en el que habían colaborado grandes músicos de la escena actual como Josh Homme (más conocido por ser miembro de Queens of the Stone Age), Dean Fertita (también de QOTSA y guitarrista de The Dead Weather), y Matt Helders (batería de Artic Monkeys).

Después de cerrar una maratoniana gira de conciertos por Estados Unidos, llegaba el turno del viejo continente, y claro, no podíamos perdernos un espectáculo que prometía ser algo histórico. Un total de 20 conciertos en apenas mes y medio. 20 noches únicas e irrepetibles para ver a estos cuatro monstruos tocando juntos encima de un escenario. Creedme… ¡mereció la pena el viaje!

Madrugón, prisas, seis horas de tren y allí estábamos, en Berlín. Como no podía ser de otra manera. La historia de James Newell Osterberg, así se llama realmente, con esta ciudad viene de lejos. Allí huyó en compañía de su amigo, el ya tristemente desaparecido David Bowie, para intentar desengancharse de ciertas adicciones y vivió una de sus épocas más fructíferas, musicalmente hablando.

La cita era en el Tempodrom, un lugar tan espectacular por fuera como por dentro, con capacidad para 3.800 personas, lleno a reventar. Y como alguien a quien no le gusta hacer esperar, el concierto empezó a las nueve en punto. Luces apagadas, punteo de guitarra y aparece Iggy Pop en escena brincando a ritmo de Lust for Life. Con un comienzo así a ver quién es capaz de aguantarse las ganas de bailar durante las dos horas que duró el concierto… nosotros no, desde luego.

Hubo de todo, canciones del nuevo disco como Sunday, cuyo videoclip se estrenaba esta misma semana, o Gardenia; e himnos que forman parte de la carrera en solitario de Iggy, como China Girl, Chocolate Drops o The Passenger, que el público tarareó hasta quedarse sin aliento. Un setlist de 22 canciones (23 si contamos el Happy Birthday to you que le cantamos a Matt Helders por su treinta cumpleaños), cargadas de fuerza, energía y rock ‘n’ roll.

Parece increíble que este hombre esté a punto de cumplir 70 años… ¡No paró ni un momento! Bailando, saltando, moviéndose por todo el escenario, tirándose al público (hasta en dos ocasiones) y todo esto a pecho descubierto, como seña de identidad. Esa actitud suya provocadora y rebelde, que siempre le ha acompañado, resulta francamente atractiva y es digna de admirar. ¡Yo de mayor quiero ser como él! Si hasta bajó al foso para darse un baño de masas mientras Josh, Dean, Matt y el resto de la banda seguían tocando.

Un Josh Homme algo pasado de vueltas, o simplemente colocado por la atmósfera y la sintonía que se creó con sus compañeros y el público, nos deleitó con unos sensuales contoneos a ritmo de riff de guitarra. El multifacético Dean Ferita, lo mismo cogía la guitarra, que el bajo o se atrevía con el piano. Y por último, pero no por eso menos importante, Matt Helders, que sorprendió con su contundencia a la batería.

Lo que vivimos el pasado sábado 8 de mayo en Berlín fue algo mágico e irrepetible. Ver a un grupo de amigos y grandes artistas disfrutando como niños encima de un escenario fue una de las experiencias más placenteras que me ha dado la música en mucho tiempo.

¡Larga vida a La Iguana!