Gruff Rhys aka el Conquistador

GRUFF RHYS

Lo de Gruff Rhys es un poco de esperar. Como se suele decir, “viniendo de quien viene”… Así que ahí estábamos, un grupo de elegidos, bueno: electores. Dispuestos a todo lo que el líder de los Super Furry Animals quisiese disponer.

El tipo, por llamarle de alguna manera, aparece solo en el escenario. Moby Dick se adelanta a las primeras filas, todo el mundo se apelotona y empieza a sonar.

Uno, en este caso, hubiera esperado quizás un set acústico. Eso es lo mejor. Gruff Rhys sabe cómo jugar con lo inesperado hasta límites desconocidos para  la mayoría. Con un tema de ese primer trabajo en solitario Yr Atal Genhedlaeth (Placid Casual, 2005), un tema en gaélico señores. Si eso no es ahondar en lo desconocido, van a tener que hacerme un esquema.

Con todo el despliegue de aparatos que tenía delante Gruff fue colocando voces (para cantar sobre ellas) ruido, ruido, más ruido. Los sonidos sintéticos y la armónica, a por la que tuvo que volver al camerino, llenaron la sala. Bueno, ellos y su voz, que además de ser tremendamente clara y elegante empasta perfectamente con todos los cachivaches que maneja Sir Rhys.

Con las mismas se fueron sucediendo temas como Shark Ridden Waters, Sophie Softly, Candylion, Gyrru Gyrru Gyrru (el público decide que también quiere cantar), Sensations in the Dark (armónica incluida) o Rubble Rubble. Es complicado hablar de lo que vimos el sábado.

Es difícil porque todos los días no se disfruta de semejante dominio de… ¿todo? Gruff es alto, guapo, ingenioso, sabe lo que hace y demuestra con toda la naturalidad del mundo que además le divierte. Es innovador y, para cantar en gaélico, tiene bastante sentido del humor. Faceta que demostró durante toda la noche mientras desplegaba carteles en los que se leia: “HOLA” / “APLAUSO”  y “GRACIAS”. ¿No es genial?

Para terminar Honey All Over con un buen puñado de extranjeros borrachos como cubas cantando a varias voces y haciendo los coros sobre el escenario. ¿He preguntado antes? No sé por qué. Por supuesto que es brut. Como el cava.

Los encargados de abrir la velada fueron Nine Stories. El grupo encabezado por Nacho Ruiz abrieron la noche de la mejor manera posible, como viene siendo costumbre, mediante toneladas de ese pop preciosista que les acompaña desde que, el pasado año, viera la luz su primer trabajo (homónimo) que les ha llevado a tocar junto a otras grandes formaciones y autores como The Coral, Basia Bulat, DEUS o Alondra Bentley.

Ustedes mismos. Pero no elijan perderse conciertos así. Que luego uno lee estas cosas y se arrepiente. Claro.