Fosbury. Atención Tsunami. Diola

Mecanismo del parpadeo. Museless + Playback Maracas
Fosbury. El festival que organizan Atención Tsunami tiene a bien invitarnos de nuevo para “gossar ” de las mieles del math y del post rock y del pop. Y de la noche, las cervezas frías, las risas que todo concierto suele evocar. Empieza con tiempo de tomar algo en la calle del Siroco. Y de hablar de la última historia del verano. Del fin del verano, que agita todo y nos deja igual, pero diferentes.
Bajamos cuando Atención Tsunami hace vibrar el sótano de la sala y hace que la gente se expanda y choque sus hombros. Suena Silencio en la retaguardia:

Trabajo que desde casi ya un año, los ha llevado a girar por diversos lugares de la geografía, sintiendo “el puto clic” pero siempre haciendo pie. El quinteto propone al menos 3 guitarras, bajo, 2 ó 3 tintes, batería y voz/ces. Una explosión de diferentes estructuras empatadas. Un directo de Atención Tsunami siempre es pensar, que pueden quitarnos lo que quieran pero menos lo bailado. Jueguitos de palabras con canciones, venga. La calidad de la propuesta, la crítica política, la llamada a la acción política o emocional, se vuelve una llamada al disfrute y al pseudo-pogo interior y exterior. Uno de los mejores directos del panorama nacional. Y eso. Voy a ponerme algo, a que me lo pongan, a beber. Y vamos delante.
Los pontevedreses Diola estrenan su primer largo a través de Bcore discos, de nombre homónimo. Podemos citar aquello que son las brasas encendidas de los extintos Unicornibot. Manteniendo el math rock por bandera y uniendo a los ritmos, guitarras y baja los sintes y las voces. El resultado es este:

Ritmos inacabables, que crean sinergías entre las distintas pistas y que igual se ponen latinos que stoner. Las letras que recuerdan a los maravillosos títulos de las canciones de Unicornibot, se van a terrenos de retranca, ironía y candor. La gozadera, la lambada, match… Los llevan a campos de juego en los que se sentirían cómodos Za! o Nueva Vulcano. Otro concierto en el que las gentes juntas sus cuerpos y se pogorizan los unos a los otros, dentro de las convenciones sociales establecidas para tal evento. Buen concierto de los gallegos que repartieron sudor y velocidad a partes iguales. No dejen de escucharlos.