Es el momento de renovarse. Sangre + Los Pilotos

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Foto: Alexandre Casal.

Sangre es amor. Sangre es amor. Si traéis pastillas es el momento de que las toméis. Logan ha regresado y tiene más de 21 años. Está de vuelta de todo y baila en primera fila con los brazos muy alejados de su cuerpo. Nada le importa. Ha logrado escapar de el Pensador. Ha encontrado El santuario. Logan ha regresado. Deja que suene Longitud de Onda 585nm La rubia ha intentado ligar con él. Él tiene pareja y abraza a ella. Es el momento de renovarse, dice una voz de la gran máquina que controla todo(a todos). Entrada a carrusel, es la gran ocasión para renovarse. La gran ocasión.

Abrieron el concierto Sangre e hicieron lo que saber hacer pop garajero, ruido y amor. La fiesta de la democracia desatada. Edad para v(b)otar. Guitarras y guitarras. El verano que pasé te lo voy a agradecer. Canciones pop instantáneas mecidas en ruido. Como si no doliera nada y no estuviera sola. Eran el contrapunto a la metáfora de Logan y llenaron la sala. Deberían escucharlas: http://sangreesamor.bandcamp.com/album/sangre-es-amor Y comprar sus camisetas

Tras Sangre, Los Pilotos se parapetaron detrás de una gran mesa con cristal. Una pecera en la que escondían sus máquinas, sintetizadores (manejados como un theremin), mesas de mezclas, samplers, cajas de ritmos… y guitarra. Los ilustres Florent y Banin llenaban la sala de nostálgicos de Los Planetas y personas dispuestas a subirse a la Banda Sonora Original de su nueva película. Electrónica analógica, de expansión, en la que la melodía y el ritmo se turnan. En su nuevo trabajo hay espacio, pequeño, para voces sampleadas y voces vocoderizadas y un aumento del ritmo.

Con los 21 años pasados, hace un tiempo, El regreso de Logan no se percibe como una escapada existencial de los baluartes de Los Pilotos (muy bien acompañados en la grabación del disco por The Suicide of Western Culture, Mario Zamora, Oscar Barras, Diego Garcia, Pedro de Dios, Maite Rodríguez…) sino más bien una continuación nihilista a su trabajo anterior, abrazando el Sci-fi

Los Pilotos en concierto se desprenden de esa fina película fílmica que rodea sus creaciones insertándose en la pista de baile, dónde el calor y los movimientos de brazos, de un señor de las primeras filas, muy alejados de su cuerpo pueden llegar a provocar una mini rave, un nuevo santuario al que los rebeldes acudan en masa a celebrar una nueva oportunidad.