Entre copas de Ribeiro y post-punk: los conciertos para gourmets del Enofestival

El Último Vecino

Música desde bien entrado el mediodía, catas de vino y un ambiente muy cool se dieron cita en la cuarta planta del madrileño Círculo de Bellas Artes.

La tercera y no última, seguramente, edición de este festival que año tras año se gana el prestigio de la crítica y sus asistentes, prometía un día ecléctico donde se pudo escuchar tanto el flamenco que homenajeó a Paco de Lucía de mano de Óscar Herrero como el rock & roll alborotador de Mujeres al final de la noche.

Y es que, por solamente veinte euros, este festival daba la oportunidad de disfrutar del directo de grupos emergentes mientras se tomaba una copa del Ribeiro más refrescante o el Rosado más afrutado.

Guste el vino o no, a las ocho de la tarde se presentaba una tarde-noche intensa donde las haya, teniendo por delante los conciertos de El Último Vecino, Disco Las Palmeras! y Mujeres.

Un modesto espacio acogía el escenario del Enofestival 2014; y la sala se fue llenando desde el momento en que un telón cubrió la luz solar que entraba por el ventanal y los miembros de El Último Vecino hicieron acto de presencia sobre el escenario; uno de los grupos más esperados de la noche.

Gerard Alegre, el cantante de la banda, conquistó al público allí presente con su mirada ausente, tan Ian Curtis como su corte de pelo y sus bailes frenéticos.

Suenan a un synth-pop con toques oscuros, como el propio de la new wave ochentera proveniente del post-punk más goth, como pudimos apreciar en alguno de sus temas como Qué más da, que abrió el concierto, o Tú no estás asustado. Estrenando algún tema nuevo, tenían ya ganado al público, así que se dedicaron a presentar los temas incluidos en su álbum homónimo, como la muy llena de sintetizadores Riscas. En ocasiones, podían recordar a uno de tantos grupos que poblaron la Movida madrileña, con esa línea de bajo y guitarra distorsionada que podemos encontrar en temas como Haremos más.

La más animada Los nuevos vecinos con sus silbidos y Los Ángeles concluyeron un breve pero intenso concierto; irónico que al acabar su actuación sonara Love Will Tear Us Apart de Joy Division, más homenaje aún para los de Manchester.

Quedaba más fiesta, los gallegos Disco Las Palmeras! pusieron el toque garaje en la noche. Mucho ruido con un sonido bastante mejorable, ya que apenas pudimos escuchar voces y coros, una pena que el aspecto técnico no estuviera a la altura del grupo. Sin embargo, se defendieron bien en un setlist de lo más variado donde la potencia de temas como Me la jugasteis en China o Algo Mal, de su último disco, Ultra, se alternaba con Nihil Obstat (2011).

La pesimista De cuando aún había esperanza, invitando a la insurrección (“si al final todo estalla, si nos sacan la metralla, si al final todo falla…”) se acercaba metafóricamente al fin.

Y es que A los indecisos fue el colofón de un enérgico directo que contrastó con un público más bien apagado. El penúltimo concierto de la noche también se hizo corto, aunque pronto aparecerían Mujeres a darle caña al escenario y al público, ya no tan adormilado (¿gracias al vino, en parte?), que no paraba de bailar con un estilo entre lo rockabilly y lo punk, pogos incluidos.

Repasando sobre todo su último álbum, Soft Cells (2012), los barceloneses despuntaron y destacaron con sus armas más rocanroleras, como versiones que pudimos escuchar de The Locomotion, entre otras.

Aquellos ojos y su aire sixties pertenecen a su último EP, del mismo nombre y publicado este año, cuatro de las pocas canciones en castellano en su repertorio.

También quedó tiempo para enseñarnos algún que otro tema nuevo intercalado entre los cortes de su debut Mujeres (2009), como Amusement o Frantic. Fiesta salvaje la que se marcaron, hasta cerrar el Círculo de Bellas Artes a la una de la madrugada y los asistentes buscaban reanudar la farra que los catalanes habían empezado. En definitiva, la noche es joven, y más aún la madrileña.

Subiendo a parte del público al escenario, fueron el alma indiscutible de esta fiesta llamada Enofestival, cita recomendada al 100% para todos aquellos que queráis dar la bienvenida a la época de festivales con otro festival, y si podemos disfrutar de ello copa de Rioja en mano, ¿por qué no?