El Brunch está de moda en Madrid

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Ha vuelto el buen tiempo y es tarde de domingo; podríamos estar en casa encerrados pasando un día aburrido y holgazaneando… O podríamos plantarnos el bellísimo parque de Enrique Tierno Galván a disfrutar de música sofisticada, desenfadada y la compañía de miles de jóvenes con ganas de pasar un buen rato. El Brunch In The Park de Madrid ha llegado con fuerza y acierto. Obviando los deslices de la derivados del aforo final, el evento que ya triunfó en Barcelona y Lisboa tiene una localización excelente y el día 18 nos trajo a unos Djs de lo más reputados para abrir su paso por la capital con fuerza.

Por el escenario ayer pasó primero Marc Piñol, con una sesión tranquila orientada a facilitar ciertos bailoteos de los padres que acudieron con sus hijos a disfrutar de las actividades infantiles. Le siguió ya mientras el recinto empezaba a recibir mayor afluencia JMII, el músico catalán que en esta ocasión nos trajo un directo conciso e intenso (tal vez un poco de más para las cuatro de la tarde). Con un sonido tremendamente limpio -aunque un poco bajo- el dj nacional nos acercó temas de sus último EP, a destacar sobre todo Thrills, un genial rompe pistas que nos dejó calentitos para la sesión de Barnt. El alemán, que tiene por costumbre pinchar en un horario más oscuro y alocado no tuvo reparo en marcarse una divertidísima sesión con mucho más colorido del que tendrá a muchos acostumbrados. Respaldado por el nombre que se ha ganado en los últimos años -gracias a su trabajo principalmente como dj en Magazine o Hinge Finger-, Barnt combina como pocos lo melodioso de los temas que recoge con la faceta más industrial y frenética de la electrónica de su país. Su sesión, al igual que la de JMII y la posterior de John Talabot nos dejó con ganas de desfasar durante mucho más tiempo en el Enrique Tierno Galván.

La guinda al pastel se la puso nuestro dj más internacional; John Talabot. Muchos se preguntan si el caché del barcelonés está justificado con sólo un -excelso- álbum pero cada vez que uno se planta en una sesión suya no hay lugar para la duda. Su paleta es impresionante; pasa de lo industrial a un sonido tropical o tribal sin inmutarse, y todo esto sin ceder ni un minuto de descanso a su público. Con su refinada sesión hizo bailar a todos los asistentes hasta el mismísimo momento del cierre, que a pesar de ser después de nueve horas de música, a más de uno se le hizo pronto. La primera edición del Brunch In The Park de Madrid fue todo un éxito (la organización ya ha anunciado que mejorará los servicios de puestos y baños de cara al próximo domingo). Lo que podría haber parecido un macrobotellón en medio de un parque, se convirtió en uno de los eventos más refinados a nivel musical y estético que ha pisado nuestra capital en mucho tiempo, y estamos deseando ver cómo evoluciona.