Efterklang en Madrid

EFTERKLANG

Fotos: Laura P Calle

Lugar: Teatro Lara, Madrid.

Fecha: 17 de noviembre de 2010

El miércoles 17 de Noviembre a las 22:30 hacía frío en la puerta del Teatro Lara, y un grupo reducido de personas (el teatro dispone de un aforo de aproximadamente 200 butacas) atravesaba por goteo las puertas hacia el patio del teatro, el salón. Un ambiente íntimo y un público suficientemente adulto como para apreciar la música sin necesidad de dar saltitos de euforia.

Finalizada la obra de turno abrían el recital The Marzipan Man, proyecto de Jordi Herrera – mallorquín afincado en Londres-, sin descolocar demasiado a una sala aún por llenar. Tras ellos, los madrileños Autumn Comets, que presentaban su último trabajo, A Perfect Trampoline Jump, más contundentes y enérgicos, se entregaban a los allí presentes mientras la sala continuaba llenándose. Sorprendieron con la presencia de Lourdes Hernández, más conocida como Russian Red, que presta su voz en uno de los temas de este último disco de la banda, Useless. En el que, por cierto, también participa Micah P. Hinson poniendo voz a un tema llamado The Day After Tomorrow. La incursión de la voz femenina fue aplaudida y bastante emotiva. Los de la capital tocaron encantados temas como I Can´t Solve Your Problems Anymore, My Perfect Trampoline Jump y The Captain is Awake, entre otros.

Los españoles se despiden y entonces, con la sala colocada y llena, Efterklang irrumpen en el escenario del teatro para colocar sus instrumentos. Calcetines de colores, chaquetas de algodón, pantalones a rayas y bigotes. Una batería, dos teclados, un piano y una chica, un tambor, una guitarra, un bajo y mucha percusión electrónica sobre la tarima – 6 personas en total. Ni rastro de cuerdas. Tras un mínimo de tiempo colocando su propio set, los daneses hacen su entrada dejando al público en fuera de juego automático. Nadie dice nada. Nos quedamos hipnotizados por el control del grupo sobre su propia música. La limpieza de los golpes, de cada impacto, la voz de Casper Clausen – que no desentona ni una sola vez en toda la actuación, la firmeza y la energía con la que regalan cada tema, la sensación de estar disfrutando, la permanente sonrisa de cada uno de los miembros especialmente Clausen y el bajista durante la actuación envolvieron cada tema en un momento único. Una especie de instantánea con mucha vida.

Tocaron temas de todos sus discos, entre los que destacaron: Step Aside, Caravan, Mirador, Modern Drift, I Was Playing Drums y Mirror Mirror, canciones resueltas de manera impecable. No sólo por la música sino por lo que nos hicieron disfrutar. Con pequeños diálogos entre el público y la banda. Espontáneos que gritan en la oscuridad y que todos terminamos aplaudiendo, bajistas que se tumban en el suelo del escenario, anécdotas, fotografías (y no sólo por parte del público) sino también por parte de los músicos, que desde la absoluta fascinación, pidieron que se encendieran las luces del teatro para hacer una foto a las butacas al principio y al final de la obra.

Los nórdicos llegaron incluso a comparar el entorno con la película de David Lynch Mullholland Drive (2001). Y todos tan contentos, compartiendo sonrisas y ojos de plato mientras ofrecían solos de percusión a lo largo de todo el pasillo del teatro. Pegando con las baquetas en el suelo y en los asientos, que ya no lo eran tanto – faltó tiempo para ponerse de pie. Palmas y chasquidos por todo lo alto en algunos de los momentos más fuertes de la noche.

Un cierre espectacular con un par de bises. En el último tema repitieron en el escenario Autumn Comets y Russian Red, haciendo ruido y compañía a unos Efterklang más que cómodos y agradecidos. El público entregado seguía en pie. Y terminó en pie. Aplaudiendo sin parar el espectáculo.

El miércoles 17 de Noviembre, aproximadamente 200 personas salieron del Teatro Lara con una sonrisa dibujada. Exactamente igual que los miembros del grupo danés Efterklang que, como los mejores, hicieron disfrutar y disfrutaron, más de lo que nadie esperaba y en un ambiente inmejorable.

Un concierto como hacía mucho que no vivíamos. Los que tuvieron la suerte o la agudeza lo recordarán sin duda. Efterklang hicieron honor a su nombre que, traducido, queda descrito como el eco de voces o sonidos. Estamos deseando que vuelvan.