Crystal Fighters hizo el domingo menos domingo y el lunes más lunes

Pocos serán los amantes de la música independiente aquí en nuestro país que todavía no hayan podido disfrutar todavía de un concierto de los londinenses, puesto que cuando no aparecen en uno de los carteles de los múltiples festivales de nuestro país (se han convertido en una apuesta segura para cualquiera), se dejan caer haciendo una gira que recorre de punta a punta el territorio nacional, como ha sido este caso.

Este pasado domingo, los Crystal Fighters se dejaron caer por un Barclaycard Center que agotó las entradas de pista un par de semanas antes del acontecimiento. Debido a las retenciones a la entrada de Madrid por la vuelta del puente más largo del año y de la aglomeración en las calles de personas, no pudimos llegar para ver el concierto de El Guincho, que actuaba de telonero una hora antes de ellos. Así que cuando llegamos nos colocamos en un sitio lo suficientemente espacioso para bailar pero lo suficientemente cerca del escenario para verles.

Con un cuarto de hora de retraso, dos de sus integrantes entran en escena, y para nuestra sorpresa, nos ofrecen un mini-set de quince minutos de Txalaparta, poco aclamado al principio por los asistentes por el desconcierto inicial pero que acabó entre gritos y aplausos. Finalmente, la banda sale al escenario para comenzar el concierto con una de sus canciones de aquel Star Of Love de 2011, Follow, y el delirio comenzó. Yellow Sun, del nuevo disco y LA Calling siguieron antes de que la banda se parara para que Sebastian introdujera a la banda y tuviera unas bonitas palabras para su anterior batería, Andrea, el cual falleció.

Siguieron intercalando temas de todos sus discos, como In Your Arms, Love Is All I Got, All Night o el tinte electrónico de I Love London. Entre canciones, Sebastian interactuaba con frecuencia con el público, al que se dirigía como hermanos y hermanas, todos miembros de una gran familia, los cuales no dejaron de saltar ni siquiera en temas algo menos moviditos como Lay Low, de su Everything Is My Family. Good Girls, Love Natural, At Home y You & I cerraron hasta el encore el concierto, donde a la vuelta, tocaron Plage y Xtatic Truth bajo un mar de balones de aire gigantes que la gente no dejaba de golpear para crear una estampa en el fondo de lo más mágica.

Una vez más, la fiesta de los Crystal Fighters no dejó a nadie sin una sonrisa en su cara, y convirtió la noche del domingo en menos domingo…pero el lunes mucho más lunes.