Crystal Fighters culminan un memorable concierto en Valencia

CRYSTAL FIGHTERS

Fecha: 8 de abril de 2011

Lugar: Sala Wah Wah (Valencia)

La noche de Crystal Fighters en Valencia fue memorable. Significativo el hecho de que las entradas se acabaran semanas antes, así que hablamos de un público totalmente entregado. Si lo tuviera que resumir en pocas palabras, hablaría de sudor, movimiento e hipnotismo colectivo gracias a uno que ha entrado en trance y no para de agitarse con movimientos extáticos. Es decir, una gozada.

El guitarrista ocupa el escenario y lo primero que hace es deshacerse de la camiseta. Entran el resto, afinan, tocan, medio tocan, hasta que empiezan. El sonido no es ninguna maravilla, ya que la sala tiene un sistema sonoro pequeño, pero a cambio casi los puedes tocar con las manos de lo cerca que están. Una de las cosas que más me llaman la atención al principio es que apenas se oye la voz femenina de la única chica que está con ellos, y al mirarla bien, no es ninguna de las componentes originales del grupo. Raro, raro, tal vez por eso no suenen igual, pero parece ser que no es que se hayan separado, es que ellas ya hace tiempo que no actúan, aunque siguen formando parte del grupo por motivos que ignoro. La consecuencia más evidente es la pobreza de coros, sobre todo en temas como Plage, I Do This Everyday o At Home, aunque el resto de instrumentos suena bien. No entiendo esta parte, pero seguimos.

La “xalaparta” preside el escenario y la tocan tanto el teclista como el guitarra de vez en cuando, el cantante alterna una campana con una pandereta que sacude con violentos movimientos hasta que saca una guitarra acústica, volviendo después a las campanas y demás para acompañar.

No hizo falta romper ningún hielo, ni se puede decir que poco a poco consiguieran nada; la conquista del público fue instantánea y duró hasta el final, con todo el disco Star of Love ejecutado.  Sus bailes y sonidos, la embriaguez a la que llegó gran parte del público, incluso hubo algunos casos de desnudo femenino de cintura para arriba, movimientos fogosos e imparables y todos absolutamente empapados de sudor por seguir el ritmo hipnótico fue la reacción general.

Fabulosos en directo, muy a la altura de su música, esa mezcla tan extraña y con resultados tan originales y cautivadores.

Excepto algunos fallos cuando los altavoces se saturaban de sonidos en los momentos más culminantes como en Solar System o In the Summer y la falta de esa conocida participación femenina en temas como I Love London, el resto se puede calificar de sensacional.  Se quedan las ganas de verles en un sitio donde tengan acceso a equipos más sofisticados y, si pudieran estar todos los miembros, mejor.