Crónica del Festival de Les Arts vol. III

Junio, Valencia y música son tres conceptos que ya van indiscutiblemente de la mano, y el culpable no es otro que el Festival de Les Arts. Consolidándose con su tercera edición, ha demostrado que los más de 40.000 asistentes de este año no se equivocan, ya que es toda una obligación para los amantes de la música y el buen tiempo, además de una forma perfecta de calentar motores para un verano festivalero.

En Les Arts no hay tiempo para el descanso, ni siquiera para la siesta, y los primeros en hacer vibrar los altavoces el viernes 9 de junio fueron Mechanismo. Le siguió el ritmo Luis Brea y El Miedo, un gran cantautor del panorama nacional que se está abriendo paso por festivales. Si lo que quieres es espectáculo y bailar, los murcianos Varry Brava nunca fallan. Buen rollo, música pegadiza… nada que el sol de las 19h pudiese interrumpir. Y como broche, el sol se puso cuando Miss Caffeina salían a escena, rodeados de sus incondicionales y llenando el escenario, su segunda casa. Pusieron el toque inesperado a la edición, con una pedida de mano en directo.

La noche prometía, y no iba a ser menos con Fuel Fandango en escena. La increíble voz de Nita, la mezcla de flamenco, inglés y español, ritmos electrónicos y taconeo pusieron en pie al público. Sin apenas tiempo para respirar, el gran cabeza de cartel de este año, Jake Bugg, hacía sonar su guitarra. El británico, de 23 años, se postula como el nuevo Neil Young, con una composición muy cuidada y madura para alguien tan sumamente joven, y es muy reconocible por su peculiar voz, con un toque nasal. Sin embargo, algunos nos quedamos fríos con su actuación. Quizá no sea la mejor opción para un festival de estas características, demasiado sobrio. Bajó un poco el nivel de diversión de la jornada, aunque estuvo espectacular.

Y como nos quedamos con ganas de seguir bailando después de la maestría de Bugg, fuimos corriendo a León Benavente. Maravillosos se queda corto. Pura energía y marcha sobre las tablas, con un coro entre el público constante y tocando temas tan míticos a estas alturas como Ánimo, valiente o Gloria. Sin voz, directos a por Fangoria. La cosa prometía, y no defraudó. Ni un solo hueco entre el público, abarrotado por completo. Alaska salió al escenario y comenzó a cantar un temazo tras otro, acompañada de su inseparable Nacho Canut, mientras bailaba y lo daba todo. De la coreografía se encargaban dos chicos de extravagante vestimenta, a juego con la de la cantante. Puro Fangoria. Ellos se despidieron con una inolvidable Bailando, y no íbamos a ser nosotros quienes les llevásemos la contraria.

Sábado. Cansancio acumulado del fiestón del día anterior, pero las pilas recargadas para vivir el último día del festival. Maga y Nudozurdo son los grandes nombres de la siesta. Puro indie español para degustar bajo el sol. Y para ir despertando, algo ligero, delicado, como son Modelo de Respuesta Polar. Con la Ciudad de las Artes y las Ciencias lista para vivir uno de sus grandes conciertos, el inimitable Iván Ferreiro agarró el micrófono y se sentó a los teclados para interpretar temas de su último trabajo: Casa. A pesar de la sofocante temperatura, el ambiente no podía ser mejor. El escenario principal lleno y Ferreiro desgarrándose en cada canción, pasándoselo bien y transmitiendo esa energía a los espectadores. Dejarse la garganta cantando Años 80 o Turnedo y el corazón con El equilibrio es imposible o El pensamiento circular. Un concierto que, a pesar de su extensa duración, supo a poco. Siempre queremos más de este artista.

El norte llegaba a Valencia con el sonido de WAS, quienes nos hicieron bailar hasta entrada la noche. El perfecto broche a la una tarde intensa. Pero para concierto, el del peor grupo del mundo. Sidonie llenó el foso con un concierto que parecía no acabar nunca porque nadie quería marcharse de esa fiesta. Pero ya que estábamos en Valencia, faltaba el punto local, y para eso estaban La Habitación Roja. Eje del Mal, Indestructibles, Ayer… demostraron que era Nuestro momento.

El segundo gran renombre internacional en el cartel de esta tercera edición eran los también británicos The Vaccines. Quienes ya les habíamos visto sabíamos que son un chorro de energía y estábamos preparados para no poner los pies en el suelo en ningún momento. Y así ocurrió. Llenaron el escenario e hicieron suyo el festival con temas más nuevos como Dream Lover y clásicos como If You Wanna o Post Break-Up Sex. Les gusta España, y a nosotros ellos. La química es evidente.

Aprovechando para descansar un rato, hicimos tiempo para Kakkmaddafakka. ¿Que quiénes son? Una banda de noruegos a quienes les encanta la fiesta y con quienes no te vas a aburrir. Perfectos para la una de la mañana. Saben lo que espera de ellos el público y convierten el festival en una discoteca de indie rock suave. La apuesta perfecta para despedir, una vez más, bailando la jornada.

Encantados con el festival, no nos extraña que la organización no haya dejado pasar ni una semana para anunciar la fecha de la siguiente cita: 8 y 9 de junio de 2018. Allí nos veremos; bailando, claro.