Cosmen Adelaida. Presentación de La Foto Fantasma

Foto: Laura P. Calle.

Dentro de la cantidad de grupos que florecen más fuerte, especialmente en español, grupos pop, con mezcla de muchas cosas y con razones suficientes para ser considerados, destacan un puñado de bandas.

Igual que colocar un ribete dorado en la chaqueta de un oficial la presentación de La Foto Fantasma (El Genio Equivocado, 2014) organizada por La Fonoteca el pasado viernes en la madrileña sala Siroco era motivo suficiente para – como mínimo – evitar acoplar planes.

Los encargados de inaugurar y, más tarde, de puentear la noche fueron Betacam y Computadora, en ese orden. Con un Javier Carrasco (Betacam) de cumpleaños y un Albert Florent (Computadora) no demasiado contento con el resultado del sonido en directo, Cosmen Adelaida se exponían, acostumbrados ya, al público de la sala.

Tras los últimos cambios en la formación, Elisa Pérez (batería y voz), Javier Egea (guitarra y voz), Nacho de la Hoz (guitarra y voz), Luis Fernández (Bajo) también en Juventud Juché y Javier Carrasco (teclados)- Betacam/Templeton – redondeaban las esquinas de la tarima de Siroco para hacerse notar. Envueltos en un ambiente festivo y de atención. Casi como siempre que salen a tocar o ponen cara de querer hacerlo.

El público, iluminado parcialmente por las luces de turno reflejaba el disfrute. ‘El Disfrute’ que, dicho así, parece corresponder a un subgénero de cine español post franquista. No es más que gente bailando, sonriendo y moviendo la boca a su vez.

Entre las letras más completas y las melodías más representativas del sonido Cosmen en La Foto Fastasma, se encuentra El Parque. Canción, precisamente, encargada de abrir la noche. Perfecta para predisponer al público de cara a algo bueno e igual de animado. Una audiencia la del pasado viernes, por cierto, bastante comprometida con lo que había ido a escuchar – apunte tristemente reseñable.

La banda fue transformando el formato físico o virtual pre-grabado de La Foto Fantasma en un hecho. Un montón de canciones – Dormancia, Voces, El Mismo Lugar, La Fantasmaja, Becerro de Oro, Familia/Trabajo – completaban el recital sobre el último trabajo. Sólo ‘interrumpido’ por dos cortes anteriores Si Quieres, Salgo y Supermercado (incluida en su primera maqueta).

Si bien las canciones pop son tiernas, entrañables y algo soberbias por naturaleza, cuando alguien consigue hacer que bailes al son de los golpes de un bajo, un teclista de pelo largo alegre, una batería dulce y frases como:

Preguntas qué tal te va todo, me miro a los pies

Pensé que sabías lo mucho que odiaba un “qué tal te va todo”.

No queda otro camino que aceptar que: 1. Te haces mayor at heart (con independencia de la edad numérica). 2. Te han conquistado.

Para el grupo eso conlleva no perder ilusión y seguir ampliando el horizonte en que dicen trabajar de forma completa, es decir, cuestionando en equipo lo que gusta o no sobre cada canción y filtrando opiniones para rematar la faena.

El otro día, leyendo la entrevista de Alan Licht a Will Oldham, en una de las respuestas, decía que le resultaba (cuanto menos) curioso que, a la hora de hacer canciones, la gente diera por hecho que uno tenía que hablar de sí mismo. Que, de hecho, la mayoría de las canciones – al contrario de lo que ocurre con el cine o las obras de arte – hablan del universo del autor, como extensión de su propia vida. Oldham propone una ‘experiencia emocional limpia’ en el contenido de las canciones a la hora de verter el volumen sobre los receptores.

Al leer aquello en mi cabeza se listaban casi de forma automática nombres de grupos que, a mi parecer, no le ponen música a su vida. No exclusivamente.

Entre los grupos que cuentan historias interesantes, con cierta personalidad (diferentes / con aportes particulares) y que consiguen extender su propia percepción a una obra con formato propio, pensé: Cosmen Adelaida.

Cada vez que vuelvo a verles o les escucho, se confirma el saber hacer y la identidad de la banda.

Crecerán, y habrá más oportunidades.