Conciertazo de Wolf Alice en Madrid

WOLF ALICE

El pasado viernes 5 de febrero pude asistir al primer concierto de la gira europea del grupo británico Wolf Alice, en la Sala La Riviera de Madrid.

Con un aroma a indie rock épico, que nos recordaba ligeramente a las voces desgañitadas de Kings of Leon o The Killers y el más puro estilo del grandioso Bruce Springsteen, los teloneros Sundara Karma se hicieron escuchar durante poco tiempo pero de forma muy intensa.

Tras un breve descanso y cuando el local ya se empezaba a llenar, Ellie, Joel, Joff y Theo hicieron su entrada estelar en el escenario entre los gritos y ovaciones de todos los fans que les esperaban con ansia desde la última vez que pisaron nuestro país, en el Festival DCODE de septiembre de 2015 y, con anterioridad, en el FIB 2015.

Wolf Alice es de las bandas que explotan toda esa magia que tienen en directo y que, aunque desde mi punto de vista, en el álbum parecían un poco blanditos, son de esos grupos que elevan su intensidad rockera en los directos y que te dejan con la boca abierta en cuanto empiezan a tocar los primeros acordes, y eso fue lo que pasó exactamente con ésta banda. Tan convencidos de sí mismos, porque, por extraño que parezca, no hace ni un año de que sacaron su primer album de estudio, después de dos EP´s en 2013 y 2014.

Para mi gusto, el escenario se les queda muy pequeño para el grupo que son, no por importancia, sino las ganas con las que se comían a los aficionados y el escenario; la fuerza que transmitían sobre éste era tan impresionante, que no me extrañaría que su próxima visita fuera en un estadio como el Vistalegre o incluso el Barclaycard Center.

Un estilo post-grunge que desprendían dejaba pequeños rasgos pop entre sus estribillos, que gracias a la voz que le ponía Ellie Rowsell no dejaban nada que desear.

Desde que empezaron a cantar con Your Loves Whores dieron todo y más de ellos mismos, mientras que los fans cantaban y gritaban sus canciones acompañándoles, lo cual era tan emocionante. Suavizaron un poco el ambiente con Bros y se desahogaron con Lisbon, pero creo que uno de los momentos más mágicos de la noche llegó con Swallowtail. Los acordes de Oddie y la fusión de las voces de Rowsell y Joey Amey, el batería, llegaron a inquietar a más de uno, con esa calma punk tan refrescante que no se salía de su línea.

Aunque estábamos ante una primera parte muy tranquila, no nos esperábamos una segunda parte tan viva, y condescendiente.

A los gritos de “Otra, otra” ya nos indicaban que no quedaba mucho para poner fin al concierto, lo cual era triste, pero a la vez, la mejor parte de éste ya que dieron el doble de sí, tocando canciones de sus primeros pasos como Blush de su EP del 2013 o Moaning Lisa Smile de su EP de 2014, que dejaban con el vozarrón de Rowsell momentos que recordaban a Veruca Salt, Hole o Garbage.

Aunque para mi gusto fue un concierto un poco corto, fue de esos que son tan intensos que en tan poco tiempo te das por satisfecho con todo lo que han dado de sí en un escenario de esas dimensiones.

Ahora viene la típica depresión post-concierto que personalmente se me queda después de conciertos de tal calibre, pero que no durará mucho, ya que el próximo verano nos visitarán en el festival BBK Live 2016. Pero una cosa sí que tengo clara: se trata de una de esas bandas que sólo con verlas sabes que se convertirá en una referencia para muchos dentro de un par de años.