Cita ineludible para sibaritas del post-punk en Barcelona

WIRE

Fecha: Viernes 18 de febrero

Lugar: Sala Apolo [2] Barcelona

Aunque suene a topicazo aquello de que ‘los viejos rockeros nunca mueren’, en el caso de Wire bien es aplicable, cierto y plausible. Así lo demostraron el pasado viernes los de Londres sobre el escenario de Apolo [2] en Barcelona. Wire dieron una lección de madurez y sabiduría ante un público demasiado escaso. Y es que la sala no se llenó como se merecía una banda mítica como lo es ésta.

Los pocos presentes, algunos de la quinta de los mismos ingleses, eso sí, público selecto y erudito de la buena música donde los haya, sabían que Wire no defraudarían tampoco en Barcelona, como un día antes lo habían hecho en Madrid, donde el público fue bastante más numeroso.

Colin Newman, Graham Lewis, Robert Grey y la nueva y joven incorporación al trío Matt Simms presentaron su último y notable disco, mucho más pausado que en sus inicios, mas melódico y menos eléctrico, el Red Barked Tree, con la energía de los más jóvenes, regalando a sus incondicionales, además, algunas píldoras de sus grandes éxitos que sonaban más actuales que nunca y que encantaron por las caras de satisfacción y los bailes de algunos de los allí presentes.

Pero antes de que los de Londres aparecieran, abrieron fuego una banda que se declara post-punk también, mucho más joven que los Wire y bastante interesante. El trío de San Francisco Weekend. De guitarras profundas, crearon una atmósfera con ligeros aromas a Joy División o Jesus and Mary Chain (salvando las distancias), de los que se declaran fervientes admiradores. No dejaron indiferente a los presentes, a pesar de algún fallo técnico en su último tema, de un repertorio, el de su LP de debut Sports, que se hizo corto. ¡Y decir eso de una banda que telonea es de mérito, señores! Por si acaso, yo recordaría su nombre, Weekend, pues da buen rollo, todo hay que decirlo, y porque, por supuesto, quedó suficientemente demostrado que tienen madera.

Madera como la del Red Barked Tree’de los Wire que aparecieron justo después sin hacerse rogar demasiado. Y lo hicieron con aspecto de todo menos de antiguos punks, ‘más cercanos a un simpático profesor de inglés que a un rockero’ (cito a quien me acompañaba), y no le faltaba razón, la madurez trae estas cosas. Pero, apariencias aparte, aunque Colin Newman y los suyos han crecido en edad, demostraron que no han perdido esencia y ha crecido también (es proporcional) su sabiduría, experiencia y maestría con las guitarras y ante el público. Si el disco suena bien, el directo es digno de los más grandes. Casi una hora y media en la que sonaron temas como Moreover, Smash, Please Take, de su flamante último disco. Pero también antiguos temas de una discografía extensísima y digna de enmarcar. Son casi cuarenta años en la carretera y en los escenarios, y eso se nota. Y a pesar de que la juventud aporta ciertas ventajas, la madurez tiene otras bastante interesantes, y Wire lo saben y parece que no tienen intención de abandonar mientras les queden energías. Y les quedan y bastantes. En Barcelona demostraron que tienen cuerda para rato todavía. Pues me complace asegurar, me satisface haber sido testigo de ello, que Wire siguen igual de incombustibles que siempre. ¡¡¡Larga vida al rock…o en este caso al post-punk!!!.