Chk Chk Chk (!!!): Bailar es la mejor venganza

Y que lo diga Nic Offer, el frontman de ChkChkChk (!!!), que el pasado miércoles montó la fiesta del año en la Sala Apolo. Nic ha estado de gira durante buena parte del 2017 promocionando su último álbum Shake The Shudder (Warp Records, 2017), que en castellano sería algo así como “sacudir el escalofrío” … y está claro que Offer es un experto en mover el esqueleto y sacudirse, literalmente, cualquier cosa.

La capacidad de Nic de convertirse en el protagonista absoluto del escenario tiene mucho que ver con el desparpajo y la honestidad con la que se presenta frente a una audiencia devota, y es que si algo tienen los seguidores de ChkChkChk (!!!) es que son muy fieles y, como los boy scouts, siempre están listos para darlo todo y bailar sin parar. Los protagonistas de la noche fueron, claramente, los sencillos incluidos en Shake The Shudder, especialmente, el tema que da título a esta crónica y que es, definitivamente, uno de los mejores del álbum: Dancing is the Best Revenge, momento en el que los ánimos y la temperatura de la sala principal del Apolo alcanzaron su punto de ebullición.

Nic Offer y Leanne Ratcliffe (y su pierna fracturada), demostraron ser un dúo, de vocalista y corista, que se entiende a la perfección. Mientras que uno derrocha carisma, la otra demuestra claramente su potencia y calidad vocal. Por su parte, el resto de integrantes de ChkChkChk (!!!): Mario Andreoni (guitarra), Dan Gorman (vientos y percusión), Tyler Pope (guitarra, sintes), John Pugh (batería), Justin Vandervolgen (bajo) y Allan Wilson (vientos), ejecutaron magistralmente cada tema y dejaron en claro las razones por las que forman parte de esta legendaria formación californiana.

El indie-pop, el dance, y la energía apabullante de Nic Offer pusieron a la Sala Apolo a temblar. Además de los temas de Shake the Shudder, el ritmo de Freedom ‘15, otro gran clásico de la agrupación e incluido en su álbum As If (Warp Records, 2015), fue el punto de clímax total y uno de los momentos más especiales de la noche. En definitiva, el terremoto llamado ChkChkChk (!!!), pasó por Barcelona, sacudió escalofríos, gritó libertad, nos puso a bailar y nos dejó con uno de los mejores directos de este 2017. ¡Gracias, Nic… y hasta la próxima!