Cerrando el Primavera Sound: PJ Harvey y Moderat los grandes aciertos del sábado

PJ HARVEY - CRAZYMINDS

Foto Eric Pàmies (Fuente: Primavera Sound).

Se acaba esta edición de 2016 de este festival barcelonés. Ya recuperados del impacto Radiohead, la última jornada tiene cosas interesantes pero puede ser ese día en el que vas picoteando de diferentes actuaciones, que de hecho es quizás la mejor manera de disfrutar de un festival.

Empezamos con Pájaro Jack; buen concierto, quizás nada nuevo bajo el sol pero déjenles tiempo. Posteriormente nos vamos a Autolux, potente power trio de noise y desmadre con clara de vocación de no repetir en sus estructuras melódicas. Muy interesantes.

Antes de que acaben vamos al espacio de los grandes escenarios. No hay que perder la oportunidad de ver la leyenda viva de Brian Wilson y sus clásicos. Aunque a veces es mejor no tantear la suerte de la nostalgia, la verdad es que la banda y el propio Wilson van muy al ralentí y con poca fuerza. Si bien es un momento entrañable, la propia Good Vibrations suena como una gramola con las revoluciones estropeadas.
Por otro lado la potencia y el gran concierto lo estaba dando Richard Hawley en el Ray Ban, a un paso de crooner y rockero, dio una lección de cómo hacer un gran concierto. Nunca falla, gran voz y mejores canciones.
Por otro lado Drive Like Jehu nos daban su particular visión 2.0 del hardcore. Potentes y resultones pero algo hypeados en estos días.

Y de vuela al Heineken a ver la siguiente encarnación de Pj Harvey. En esta ocasión nos vimos una versión más cercana y suelta que en las otras ocasiones, acompañadas por una banda impresionante con el gran John Parrish, Mick Harvey… Como siempre sus músicos son un lujo.
El repertorio centrado en el nuevo Six Demolotion Project y Let England Shake, sus dos trabajos más comprometidos pasando de refilón por White Chalk y Down By The Water.
Pantallas en un contrastado blanco y negro, y si bien sigue obviando su parte más rockera, vimos una Pj Harvey que nos gusto más, sobretodo porque llegó a emocionarnos.

Aprovechamos para pasar por el espacio Beach Club. Gran acierto para la novedad de este año,  y posiblemente una tentativa de ampliación de recinto alojando carpa de electrónica, en un ambiente alejado de los conciertos, y con Bowers & Wilkins auspiciando el sonido. Un Primavera Sound alternativo para el público que quiere cambiar de tercio o que prefiere alternar los cabezas de cartel con el baile.

Ya volviendo al espacio central del Fórum, Julia Holter hizo un impecable concierto. Quizás no era su horario pero fue suficiente para abrir las ganas de verla en una distancia corta.
Y conscientes de que vamos a ver el último gran concierto, nos dirigimos a Moderat, con un formato más activo y mejor adaptados al espacio. Nos dieron una sesión de electrónica muy centrada en su último trabajo III, en algunos momentos coqueteando con el trance. La guinda del pastel.
Así, sólo nos queda ir hacia el Rayban con la sesión de dj Coco, menos petarda y accesible que lo habitual, menos mash ups de clásicos de siempre y más música de baile. Faltó lo que se esperaba, el hedonismo y la sensación de comunión al salir al sol.

La edición del 2016 se ha saldado con cifras récord de nuevo, y es que cada año bate cifras. Si bien, el efecto Radiohead ha sido claro, también se han agotado las entradas de los otros días, así que el éxito es más grande que la programación de esta gran banda.
Ha habido algunos problemas técnicos en los escenarios importantes que estamos convencidos que se solventarán en futuras ocasiones, como siempre las infraestructuras han sido sobradamente suficientes para tener esa sensación de festival cómodo y sin grandes colas.
En el terreno del cartel, los cabezas eran suficientemente interesantes, pero a mi parecer carecía de nombres importantes en la letra mediana, algún punto de interés más fuerte que el de bandas solventes en el escenario. Algún punto de efecto hubiera sido redondo, y quizás adoleció de un perfil de banda muy concreta, de la “Marca Primavera”, faltó algo que se saliera por la tangente ya sea de propuesta estilística o de interés. Si bien, siempre es un festival satisfactorio seguir siempre esta línea de bandas puede provocar cierto agotamiento de cara al futuro.