Calexico: íntimos, cercanos, sinceros

Ni el frío característico de un 9 de noviembre en Madrid ni los kilómetros que tuvimos que recorrernos -en autobús, para más inri-desde  nuestra residencia en Málaga nos impidieron acudir puntuales  a nuestra cita con nuestro querido objetivo. Caléxico iniciaba gira española para presentar su último disco, Algiers, en el teatro Kapital y todos los esfuerzos eran pocos para ver a los chicos de Arizona en directo. Si bien en principio tan solo una tímida cola se agolpaba a las afueras del teatro, pronto se vino acercando más y más gente hasta terminar por acaparar los tres pisos del edificio. Caléxico reunió a un público variopinto en cuanto a edad y nacionalidad, pero cuyo denominador común era la entrega plena ante sus exóticos ritmos, que no dejaron de ser bailados ni coreados en ningún momento. La buena música se elevó una vez más como el mejor lenguaje internacional, que conectaba emociones de forma directa e irremediable.

Apenas conocíamos nada de Blind Pilot, el grupo telonero -feo nombre, por cierto-  pero creo que hablamos en nombre de todos si decimos que nos dejamos conquistar no solo por los entrañables esfuerzos de hablar español por parte del cantante, sino por las tablas que tenían sobre el escenario, con un aire country tan parecido a sus compatriotas Caléxico, que no decepcionarían a nadie de los que estuvimos allí.  Simpáticos y humildes pero con algo bueno que ofrecer; no se les puede pedir más a los teloneros -mejor dicho-acompañantes de gira.

Antes de que Caléxico subiera al escenario, ya pudimos comprobar la variedad del arsenal instrumental que iban a utilizar: aparte de las guitarras, bajo y batería, no faltaban las trompetas, el contrabajo, teclado, bongos, acordeón, xilófono, guitarra lap steel, triángulo, maracas…todo ello puesto al servicio para componer trepidantes notas de armonía.

En medio de una gran expectación salieron los seis componentes que son Caléxico durante las giras, acompañados además para nuestro regocijo por DePedro, el artista madrileño que hizo colaboraciones con ellos en varias canciones de su último disco. Empezaron su recital tal y como empiezan el disco, con Epic que sació el apetito de Caléxico pero dejó el misterio suficiente para coger con ganas lo que vendría después. El punto mexicano de la noche lo puso Across The Wire -Se llegaron a escuchar incluso relinchos entre el público- y el rockero, como no podía ser de otra manera, Splitter donde además Joey Burns hizo un llamamiento al escenario para que saliera David El Indio, batería de Vetusta Morla, para que les acompañara con las percusiones. Después de Roka, dónde Jacob Valenzuela hizo los coros en español, nos tenían preparada una sorpresa más. Una canción inédita, de nombre Dead Moon que al final y por razones desconocidas quedó excluida de Algiers. Una tranquila y oscura composición, una marcha fúnebre a la luz de la luna que nos hace pensar una vez más en la variedad de matices que puede abarcar Caléxico. Después sonaron una tras otra Para, Minas De Cobre e Inspiración, el trío potente de la primera parte de concierto, que dispararon con sus trompetas en su punto más álgido emociones entre los asistentes e hicieron que el tren siguiera a más velocidad que nunca. Las míticas Two Silver Trees y Victor Jara’s Hands fueron también muy celebradas. Ya marcando el final del primer bis de concierto, tocaron Alone Again Or, la versión de Love que hicieron suya durante esa noche.  Puerto sonó muy cálida y sureña, con la ayuda de DePedro a los coros y la rítmica y latina Corona fue la encargada de poner punto y seguido.

El momento cumbre tras el descanso se produjo con Miss Ohio, donde salieron los componentes de Caléxico acompañados de Blind Pilot para interpretarla al unísono  y a pesar de que Joey tuvo que mirar varias veces la chuleta con las letras, se veían muy cómodos y felices, sentimiento que se transmitió al público. Sinner In The Sea, Crystal Frontier y Güero Canelo sonaron antes del segundo descanso entre los vítores del público que pedían una última canción más. The Vanishing Mind atendió esta súplica cerrando la velada tal y como cierra el disco: Con mucho sentimiento.

En definitiva, un momento mágico que se produjo en la capital; veníamos con altas expectativas y no decepcionaron en ningún momento. Nos ofrecieron un amplio repertorio de lo que son ellos: Un grupo camaleónico que vibra a diferentes ritmos, pero siempre  íntimos, cercanos, sinceros. Al final, nos llevamos el setlist y una considerable cantidad de humo en nuestros pulmones, que no dejo de dispararse cual chimenea de tren atravesando el desierto. Delicioso