Bilbao BBK Live (Jueves): El público se rinde a los pies de Franz Ferdinand y Phoenix

BILBAO BBK LIVE 2014
Ayer por la tarde se dio el pistoletazo de salida a uno de los festivales veraniegos más esperados: Bilbao BBK Live. Su cartel variado y su asentamiento en el entorno de los festivales le han ido dando notoriedad con el paso de los años hasta culminar con esta novena edición, para la que está todo vendido.
La velada comenzó con Parquet Courts y White Lies, a los que desafortunadamente no pudimos ver debido a la poca previsión en cuanto a transporte para subir al festival. Nosotros pusimos todo de nuestra parte por llegar, pero fue imposible tras hora y media esperando el autobús. Realmente hay cosas que pulir, como este tema y el aforo, ya que es imposible estar en los conciertos y deambular por allí, cosa que en otras ediciones era más o menos asequible. Ojalá que tomen nota desde la organización.
Pero aquí venimos a hablar de música y al primero al que pudimos ver fue a John Newman, cuya puesta en escena y sus bailes hicieron levantar al público de su sopor vespertino. El momento cumbre fue Love Me Again, claro. Pero nos estaba esperando a pocos metros uno de los nombres nacionales más venerados, y es que con sólo tres discos y mucho trabajo, Vetusta Morla han llegado a su cielo particular en todos los niveles.
Aunque arriesgaron comenzando con temas de su nuevo álbum La Deriva, los asistentes no podían parar de corear. La verdad es que sus directos han evolucionado a niveles exponenciales siendo de enorme calidad y de altas dosis de sensibilidad. No faltaron momentos enormes patrocinados por canciones como Sálvese quien pueda, La Cuadratura del círculo o un cierre mágico con Los Días Raros. El sonido fue espectacular y el directo a la altura de lo que ya esperamos de Vetusta Morla.
La jornada había empezado especialmente bien, así que queríamos más. Y claro, venía Franz Ferdinand, que se posicionaba como uno de los nombres más importantes del festival y había que estar allí. Los de Glasgow, que se encuentran presentando su cuarto trabajo Right Thoughts, Right Words, Right Action , ya han pasado varias veces por España tanto de gira como de festival, pero siempre existen razones históricas para verles. Desde el 2004 dan guerra en el panorama musical, y aunque su música ha evolucionado a un pop más suave, sus temas antiguos siguen siendo algo descomunal.
Realmente, su setlist fue más bien nutrido por viejos himnos como Dark of the Matinee, Take me Out, Outsiders o Do you want to, pero tampoco dejaron de sonar canciones de su nuevo trabajo como Love Ilumination o Evil’s Eye. Kapranos sabe liderar como nadie y ha conseguido que 40.000 personas no pararán de bailar sin poder criticar absolutamente nada de su ejecución. No causaron sorpresas en cuanto a la elección de temas, pero son tan buenos ahí arriba que nos hicieron cantar y bailar hasta perder el control. ¡Gracias Franz Ferdinand!
Tras este repaso a los grandes hits de la banda escocesa, venía otra propuesta infalible que es la que trae Phoenix. Aunque el BBK Live los colocó en el escenario más reducido, hubiera sido imprescindible que hubieran actuado en el principal porque en el foso no se podía ni respirar. Al igual que con Franz Ferdinand y si habéis tenido oportunidad de ver a Phoenix anteriormente, el setlist no presentaba grandes variaciones si bien metieron alguna canción diferente como The Real Thing que en otros festivales no han tocado.
Aunque esta vez los audiovisuales no estuvieron muy acompasados (creemos que fue por algún fallo técnico, porque a veces se veían y a veces no), su directo es algo exuberante. Eso sí, aquellos que nos pusimos relativamente cerca del escenario pudimos ver que los graves no estaban bien equilibrados desmereciendo un poco la calidad del sonido. Pero otra vez Phoenix y esa magia que desprenden nos llevaron a soñar con canciones como Lasso, SOS in Bel Air, Love Like a Sunset o Rome, además de sus canciones más reconocidas. Por supuesto, Thomas Mars se lanzó al público 3 veces y no tuvo ningún temor en cantar desde ahí a pesar de que el público estaba enloquecido. Maravilloso lo de Phoenix, sí señor.
El siguiente show, otra vez en el escenario principal, vino de la mano de una banda londinense cuya relación familiar, y casi espiritual, con el País Vasco les ha hecho crecer en pocos años a una velocidad insospechada, sobre todo en nuestro país. Un gran despliegue de instrumentos peculiares, buenas voces y un rollo totalmente diferente les hizo captar la atención de todos los públicos allí congregados. Crystal Fighters salieron a matar. Con su puesta en escena tan particular, supieron conectar desde el primer minuto con el público sin bajar el listón de la calidad. Además, supieron alternar temas de su último trabajo Cave Rave junto a otros anteriores y lograr que nadie perdiera ni un ápice de atención. La verdad es que son muy buenos y su evolución nos da la razón.
Fue un cierre muy bueno a los grandes conciertos de la noche aunque ésta prosiguió con un nombre nacional, Dorian, en el escenario Sony y ya muy entrada la noche nos ayudaron a despedirnos del monte Kobeta con un buen sabor de boca.
Y hasta aquí dio de sí la noche en la primera jornada del Bilbao BBK Live, cuyo comienzo fue algo accidentado pero que fue mejorando a pasos agigantados gracias a la música, que es lo único que nos importa aquí. Nos llevamos muy buenos recuerdos.