BBK live 2014 (viernes): Foster The People arrasan por mayoría absoluta en el día más tranquilo del festival

Fotografía: Juan Boado (Bilbao BBK Live)

Nos adentrábamos en la segunda jornada del festival. Aparentemente parecía la más floja en cuanto a grandes nombres pero las sorpresas musicales siempre vienen a posteriori.

Lo primero que vimos fue el directo de los jóvenes The 1975. Provenientes de Manchester, cuna de buena música por antonomasia, supieron defender su directo de una forma elegante y precisa. Para tener sólo un trabajo en el mercado, supieron mantenernos en vilo con su buena técnica. Fue un buen arranque.

A las 19 horas, comenzaban prácticamente a la vez dos conciertos totalmente opuestos. Frank Turner and the Sleeping Souls fue nuestra primera elección. Los ingleses, que andan a camino entre el pop guitarrero y toques de punk y ska en algunos momentos fueron muy aclamados por el público congregado, lo cual indica que tiene una buena legión de fans. A nivel musical pasa como en otros muchos conciertos: Un rato gusta pero a los 15 minutos miras el reloj pensando en lo poco que te está aportando. No es cuestión de calidad, sino de afinidad musical.

Por ello, nos desplazamos hasta el escenario Sony para ver a Conor Oberst. El líder de Bright Eyes presentaba una propuesta más sobria, a veces con toques folk, otras jugueteaba con el piano, pero ante todo hay una elegancia que sólo puede tener alguien que bebe de los clásicos como Daniel Jonhston o Leonard Cohen. Desde luego para su juventud le auguramos un gran futuro musical en esta línea más intimista pero sin caer en la pesadumbre.

Tras finalizar volvimos a salir a los exteriores a ver a Bastille. Con todo nuestro cariño, los londinenses están aún crudos musicalmente y aunque vemos esfuerzo aún les faltan tablas para que su directo explote. Bailamos mucho gracias a canciones como Pompeii o la versión de Rhythm of the Night pero había momentos de sopor. Seguramente evolucionen positivamente pero aún es pronto para valorar.

Ahora era el turno para Izal, que con el lleno absoluto de la carpa Sony tuvimos que volver a pensar que es el ídolo de masas de este 2014 y que su aparición en cartel es señal de éxito garantizado.

Pero nuestra prioridad era coger un buen sitio para el principal reclamo de los noche, los californianos Foster The People. Con tan sólo dos álbumes en el mercado se han ganado las simpatías y los alabanzas de la crítica musical, quizás por traer viento fresco al circuito indie.

Personalmente yo tenía dudas de cómo se podía llevar al directo este tipo de música y que realmente sonaba bien, pero ellos tienen su fórmula secreta bien asentada.

Abriendo con Helena Beat, uno ya se da cuenta de que Mark Foster, líder de la banda, sale crecido y con confianza en lo que vamos a ver. Mark se gusta y se quiere y eso se refleja en su actitud, siempre correcta pero con paso firme. Aunque la mayoría de los temas interpretados eran de Torches, su primer trabajo, supieron alternar con habilidad canciones de su segundo álbum, que tras oírla en directo, al menos a mí me ha gustado un poco más. Don’t Stop, Call me what you want o Houdini sonaron mientras que Coming of Age hacía que se cayera el Kobetamendi abajo de la intensidad.

Si algo nos gustó fue la óptima calidad del sonido y además, que todo el riguroso directo, sin tecnologías de por medio ni sonidos pregrabados. El cierre apoteósico fue con Miss You y tras una hora clavada de show, nos fuimos con una sonrisa inmensa y abastecidos de felicidad para rato.

Tras ese final, estuvimos, ya más lejos porque las masas humanas nos lo impedían, viendo a The Prodigy y volviendo, de forma inconsciente, a los años 90 más hardcores. Sin duda alguna, el alto voltaje y la potencia luminosa y acústica esta servida con este trío que lleva tantos años dando que hablar.

 

Y esto fue todo lo que ocurrió ayer en la segunda jornada del Bilbao BBK Live. Hoy tenemos el cierre de oro, ¡Estamos deseando subir ya!