BBK Live 2012 (Día 2) Polvo de estrellas. Radiohead

Día para creer. O día de creyentes. Hablemos del polvo de estrellas o polvo cósmico. No hablo de mi noche. Hablo de Radiohead.  Un cometa. Que ves pasar. En la noche plomiza y añil. Txiri-miri. Llovizna. Que te empapa por dentro. Y el cometa pasa y deja su polvo de estrellas en el cielo. La cola de iones. Iridiscencias. Y tu lo ves. Lo escuchas. Lo siente. Pero no se puede tocar. Te sorprende, incluso. Te atonta. Pero cuando quieres tocarlo, sentirlo, ya no está.

Así fue el concierto de Radiohead. Tal vez en era el mejor momento para la banda. Para el show, escenografía, ánimo en general. Pero son algo cercano a unos genios. Y eso se nota. El show debe continuar, tras la trágica muerte de su técnico batería en Toronto, y haber suspendido 6 conciertos, Radiohead estuvieron en Bilbao. Y la gente acudió en masa. Casi 40 mil personas, subieron al monte a verlos. A mirar a lo alto y ver el polvo de estrellas pasar. No defraudaron. Aunque sí dejaron con ganas de más al público presente. Thom Yorke agitándose sin freno, melodías de conmoción, Everything is in the right place, Paranoid Android, Bloom, el karma nos persige Karma police, Idioteque y una buena revisión a The King of Limbs y al In Rainbows anterior. Monitorizados cada uno de los integrantes con una cámara. Yorke, Johnny y Colin Greenwood, Ed O´Brien y Phil Selway eran presentados como los actores protagonistas en la grandes pantallas. Pantallas subdivididas para ver las reacciones, muecas, gestos, de cada uno. Es la era de la multipantalla. Y ellos son la pantalla. Y el misterio. Y ese polvo de estrellas que miramos aturdidos. Un gran cometa. Que demostró que siguen siendo la vanguardia de todo esto. Llámalo como quieras.  Puede que llegue un momento en que se estudie a Radiohead, al lado de Mozart, Beethoven… o puede que no. Y puede tus hijos estudien a Vetusta Morla.

Noah & The Wale destacaron con un concierto ilusionista y divertido,  con buen público. Al igual que Mumford & Sons, folk-épico-festivo-disfrazado-de-festivalero. Bailes y agarrados colectivos.

Luego vino The Kooks, con los tiempos marcados y las guitarras afiladas. Buen concierto sin duda. Al mismo tiempo que Biggot. Ambos llenaron sus carpas. Si Biggot fuese de Wichita, todo sería diferente y en este país se le rendiría adoración y pleitesía a partes iguales. Biggot es enorme.

Programaron a Four Tet como antesala de Radiohead, en el escenario grande, enorme, el 1. Y no era la hora. La electrónica esta mal vista a determinadas horas, si encima es experimental. En el 3, a la misma hora estaba la mezcla que supone Awolnation, de guitarras y electrónica.

Después del polvo de estrellas, la mayoría de la gente se fue al 2 a ver a Vetusta Morla, pero sorprendió la cantidad de personas que llenaron los escenarios de Étienne de Crécy y Triángulo de Amor Bizarro. Étienne de Crècy unió hit tras hit, haciendo saltar al respetable y dando la segunda dosis de electrónica a la noche. En la carpa vodafone, Triángulo hacia de las suyas con su shoegaze de letras brillantes, surrealistas e irónicas. El grupo que más festivales y conciertos ha dado estos últimos dos años, sin duda.

La minicarpa Vodafone con pincha incluido, tuvo durante todo el festival una gran acogida y provocó que mucha gente se instalará dentro de ella sin parar de bailar.

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  • Mada

    El día que alguien estudie Vetusta Morla, apaga y vámonos.