Basia Bulat, al galope

Fecha: 26 de septiembre de 2012

Lugar: Teatro Lara (Madrid)

Basia Bulat no es una cantante folk al uso. Sí, es capaz de agarrarse a una guitarra acústica y emular a la mismísima Joni Mitchell con canciones como Oh My Darling o Sugar And Spice. Sin embargo, como más cómoda se encuentra esta canadiense es cuando se abraza a su autoarpa y entona esas melodías al galope, de alma salvaje y viajera, que provocan que todo se tambalee un poco.

En su concierto de anoche en el madrileño Teatro Lara lo consiguió a ratos, dejando que el joven traqueteo de su voz fuera golpeando poco a poco al centenar de personas que cubrían el patio. Su show era el encargado de abrir la edición de este año del ciclo Voces Femeninas, que en los próximos días traerá a España a artistas como Lisa Hannigan, Little Scream y Holly Miranda. Cantantes que equilibran su falta de nombre entre el público con dosis de personalidad sobre el escenario. Es el caso de Basia Bulat, que se metió en el bolsillo al Lara con su desparpajo y su español chapurreado.

Un atrevimiento que se convirtió en descaro cuando a final del concierto entonó el clásico de Serrat Tu nombre me sabe a hierba. Fue entonces cuando los más canosos del patio dejaron que asomara la lágrima, nostálgicos de esa época en la que cantautores y letristas copaban las listas de éxitos en nuestro país. La canadiense aseguró en ese momento que el experimento había sido registrado en un estudio la noche anterior, por lo que pronto podremos comprobar cómo se maneja Bulat con el idioma de Cervantes.

Por el momento, la artista pasó el examen con nota. No sólo por su destreza lingüística, sino por su fuerza a la hora de interpretar sus composiciones, ya fuera con la guitarra, el teclado o ese instrumento tan naif y dulce como el autoarpa. Al menos lo parece sobre el papel, pues en las manos de Bulat esas 36 cuerdas se convierten en un pequeño huracán, en un torbellino que invita a marcar el ritmo con el pie, a beber del torrente de voz que desprende la cantante rubia.

Anoche In the night sonó a country trotón. If It Rains a baladón lacrimógeno, casi soul. Y la revisión del tema de Serrat recordó a esas viejas canciones cubanas, latinas, llenas de gracia y sabor. Completando así un repertorio en el que el ritmo y la cadencia fueron los protagonistas indiscutibles. Y demostrando que, despojada de su banda, Bulat tiene tablas de sobra para enfrentarse a un cancionero que, aunque escaso todavía, maneja con soltura. Basta escuchar Run o If Only You, dos caramelos pop, para comprobar que la canadiense tiene cuerda para rato.